Opinión Por Pablo Galeano Lunes, 7 de Junio de 2021

Las hormigas que se pelean sin saber quién agita el frasco

Lunes, 7 de Junio de 2021
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Por Pablo Galeano

 

Hasta hace algunos días, la gran crítica que se le hacía al gobierno nacional era porque no llegaban las vacunas contra el COVID. El título fue mutando y ahora se discute la negligencia del gobierno a la hora de gestionar las compras. Pero la verdad es que la falta de vacunas o su efectiva distribución existía y existe en muchísimos rincones del planeta. Los economistas son quienes mejor sintetizan el fenómeno: "en el mundo la demanda superó a la oferta", dicen. Por su parte, los politólogos completan la teoría explicando que, a eso, se suma que algunos países no actuaron con el debido sentido de la solidaridad.

A pesar de que es harto conocido que el incumplimiento de las promesas o acuerdos por parte de los laboratorios no es un problema exclusivo de la Argentina (Alemania tiene el 50% de vacunación, Suiza menos del 50%, por ejemplo), el fardo lo recibió el gobierno nacional en el medio de la cabeza.

Alberto Culpable

¿Por qué "la liga" el gobierno? La razón se basa en un trípode cuya primera pata es injusta y consiste en las dificultades para la fabricación de las segundas dosis (caso Sputnik) o la imposibilidad material de acelerar las fases de prueba que requerían las vacunas.

A esto se suma una pata merecida: el inexplicable desacuerdo con Pfizer, laboratorio que hizo sus pruebas latinoamericanas con base en la Argentina, y las idas y vueltas del héroe-empresario Sigman que fabricaba vacunas aquí nomás, en el Garín del Aliciakirchnerista intendente Ariel Sujarchuk. Las famosas vacunas "boomerang descompuesto" de Oxford/Astrazeneca que fueron a México en forma de catarata y volvieron al país de manera homeopática. Y ni hablar de los vacunatorios VIP, que se llevaron puesto al ministro de Salud de la Nación.

Por último, y no menor, el gobierno la liga fruto de una eficiente estrategia oportunista de la mayoría de la oposición que, en clave electoralista, no se cansa de mezclar peras con manzanas para ver si saca algún redito basado en las cifras récord de contagiados y muertos por el virus.

En tiempos más o menos normales, pedir responsabilidad a la oposición en plena campaña electoral es, como poco, una conducta naif. Pero en estos tiempos críticos que corren, el reclamo cobra mucho acierto.

Quizás por eso el gobierno y los medios oficialistas recalcan hasta el cansancio que comparar el número de muertos con la falta de vacunas es, por lo menos, injusto, ya que un importante número de fallecimientos se dio cuando aún las vacunas estaban en periodo de prueba.

La verdad es que las vacunas llegan, y llegan en cantidades considerables conformes a la media mundial. Y más en los últimos días.

"Mejor Covid que Macri"

Por otra parte es complicado que el vocero del pedido de responsabilidad sea el gobierno nacional cuando fue él mismo quien dio muestras de poca seriedad al anunciar que "el COVID es muy difícil que llegue a la Argentina", que "se cerraron acuerdos con 4 laboratorios" hace una pila de meses, que "el calor mata el virus", que "con Macri la pandemia hubiera sido una catástrofe", que "damos batalla con buenos resultados", que "nos fue mejor con el Covid que con Macri", que "se van a vacunar a 750 mil personas con Pfizer", que "entre enero y febrero se vacunarán a 10 millones", que "están aseguradas más de 51 millones de dosis", y que, como dijo Axel Kiciloff hace un año, "esto es el comienzo del fin de la pandemia". Igualmente, son declaraciones que se las puede llevar el viento. Lo que no puede arrasar ni un tornado es el escándalo del "Vacunatorio VIP".

Con respecto a este último tema bueno sería un shock de brutal honestidad por parte del Presidente y que, sin pelos en la lengua, mande al frente a quien lo merezca y se despegue del asunto. Tiene la oportunidad de hacerlo durante la campaña electoral en mira a las elecciones legislativas. Y, seguramente, muchos estarán agradecidos por su muestra de humildad al reconocer la macana. Sugerencia: no sobreactuar el arrepentimiento que, para eso, están Vidal y Macri relatando ese guión en un raid militar por canales de TV propios y amigos.

Que se Mueran Todes

Mientras el gobierno daba esas marchas y retrocesos, del otro lado de la vereda, no se comportaban de manera muy distinta. Un raconto de los hitos opositores no debería dejar de incluir a la ridícula caravana de autos manejados por diputados que querían sesionar presencialmente por temor a un golpe bolivariano llamada "Travesía por la Democracia" (durante la cual una diputada casi pasa a convertirse en mártir republicana porque se puso el auto de sombrero).

Como si tratara de un grupo de cantantes de trash metal, muchos líderes de la oposición entonaban letras que comenzaban con la crítica por el decreto de la cuarentena "con tan pocas muertes", seguía con el grito en forma de denuncia de la  "vacuna/veneno" y las "trabas para impedir que las provincias compraran sus propias vacunas". Luego relataban la relación cantidad de muertos/falta de vacunas. Seguía la melodía afirmando que "es preferible un chico con COVID, pero socializado", a la educación virtual.  Y en el estribillo se refería, fuera de tempo, a "las coimas con Pfizer". Un confuso final mezclaba las dos vacunas chinas -Sinopharm y Sinovac, que suenan parecidas en el medio del pogo- y remataba, luego de unos redobles y platillo, con un "hay que pagarle con las Malvinas". Mientras, un dúo libertario que mantenía el distanciamiento social gracias a unos "flota-flota", cantaba "que se mueran los que se tengan que morir".

Los metaleros que siguen de gira son Alfredo Cornejo, Fernando Iglesias y Patricia Bullrich entre los más conocidos. Los managers dejaron fuera del show a la diputada nacional Mónica "Fraude" quien dijo, en plena sesión del Honorable Congreso Nacional, que había que "tomar dióxido de cloro".les pareció demasiado. Lo dijo en el Congreso, aquel mismo Congreso al que un diputado no fue porque dijo: "leí en los diarios que estaba cerrado". Lilita Carrió, una experta en el manejo de los tiempos, se bajó del ómnibus que trasladaba a la banda luego de haber cumplido su misión al comienzo del recital.

A la hora de ser sinceros resulta complicado, hasta para el opositor más avezado, acercar algunos carbones al fuego de estos relatos.

Encierro Espectante

En el medio de una grieta que impide hacer política en serio y protagonizada por un elenco de dirigentes de mala calidad, quedan los ciudadanos que no convalidan este tipo de discursos y que no se sienten representados por el 90 por ciento de los "líderes" que vocifera expedientes para archivos irresistibles.

Son los ciudadanos que, muchas veces, se pelean entre ellos como las hormigas que no saben quién agita el frasco. Y cuando se calman, ya refugiados con miedo y angustia en sus casas, se preguntan: ¿Qué espera el 10 por ciento de la dirigencia política valiosa, transparente y sincera, para salir a la cancha?