Opinión Por Matías Rodríguez Miercoles, 26 de Junio de 2019

Esta vez, PASO

Las PASO sirven para volver a la disputa real de ideas hacia dentro de los partidos. Seguramente el sistema necesita modificaciones. Pero en el marco de la política descremada que vivimos, resulta mucho más conveniente la actitud demagógica de derogarlas argumentando que "son caras".

Miercoles, 26 de Junio de 2019
Diario Inédito Las noticias de un país en un sitio. Buscanos en Facebook, Twitter e Instagram

El sistema de partidos políticos sufre una mutación cercana a la que produce la radioactividad. Ya nada es lo que era. Será por eso que reina la confusión y el asombro frente a la gran cantidad de cambios en la conformación de las listas de candidatos que nos dejó junio. 

Muchos reniegan de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) con un desdén propio de la anti política. Los que critican la utilización de esta herramienta persiguen distintos fines. Ahora bien, nadie puede negar que más caras que las elecciones son las dictaduras. Porque lo que necesitamos es mayor y distintas instancias de participación de la ciudadanía, no menos.

La política hace tiempo que dejó de ser protagonizada por los partidos. Hemos logrado una República de candidatos, en la que lo que importa es el grado de conocimiento, del primer candidato/a por supuesto, ya que las listas sábanas impiden tener una mínima apreciación sobre el currículum de los que acceden a lugares en las listas. De manera que ya no es importante tener una carrera de años en un mismo partido para acceder a una candidatura. Eso no tiene valor para un sector de la sociedad, en esta etapa de la información fugaz. Todo se olvida hasta dentro de dos años cuando todo vuelve a comenzar.

Y los propios partidos contribuyeron a la despolitización de la política, generando castas y vaciando de significado estructuras que se volvieron burocráticas al servicio de dos o tres personalidades que las utilizan a piácere, según lo pida la circunstancia en la que es necesario acceder o mantener el poder.

Los Partidos tienen Dueño

Las PASO abrieron una puerta para que los sellos fueran disputados por fuera de la jaula que construyeron los dueños de los partidos. Sí, los Partidos tienen dueños.

Y esto es muy peligroso para la Democracia, hace a la degradación de las instituciones y genera una base para experiencias nefastas como las de Venezuela, Brasil y los Estados Unidos.

Es por todo esto que hoy defender los partidos es revolucionario. ¿Cambiarían ustedes de familia, de nacionalidad o de idioma así como así? Hoy la defensa de las ideas pasa por recuperar la solidez del sistema de Partidos, porque son los que dan certezas para poder desarrollarse como individuos y como países. No significa anclarse al pasado sino establecer reglas básicas, todo lo demás puede cambiar.

Las PASO sirven para volver a la disputa real de ideas hacia dentro de los partidos. Hasta ahora nadie las ha captado con esa finalidad. Seguramente el sistema necesita modificaciones. Pero en el marco de la política descremada que vivimos actualmente, parece que resulta mucho más conveniente la actitud demagógica de derogarlas argumentando que "son caras".

Por Matías Rodríguez (Periodista)