Mundo Ambiente Viernes, 23 de Agosto de 2019

Amazonas: hay riesgo de que la vegetación no vuelva a crecer

Entre las causas de los incendios se encuentra el desmonte que generan los productores agropecuarios, la falta de controles de organismos gubernamentales y la demanda de commodities agrícolas.

Viernes, 23 de Agosto de 2019
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Los incendios que afectan a la selva amazónica tienen al planeta en vilo. Un especialista en Ambiente analizó que la vegetación perdida en el pulmón del mundo podría no recuperarse jamás.

Son varias las causas de los siniestros, pero el desinterés y mezquindad del ser humano son las principales. Según el investigador del CONICET y doctor en Biología de la Conservación, Matías Mastrángelo, los grandes productores agropecuarios que realizan desmontes a gran escala eliminan vegetación nativa con el objetivo de habilitar terrenos para el cultivo de maíz y soja y para pasturas para el ganado.

En esos casos los restos vegetales, que son muchos, quedan en el lugar y los dueños de los terrenos los prenden fuego para eliminarlos. Por su magnitud, estos focos se salen de control logrando que cada año se expanda aún más la frontera agropecuaria.

De este modo, indicó el especialista al medio MDZ Online, "hay una causa local, que son esos agricultores; una causa nacional, que son los gobiernos que no cumplen con las leyes en materia ambiental, y una causa global con la demanda de commodities agrícolas por países centrales".

Las consecuencias son múltiples y a distintas escalas. En el ecosistema se producen daños que pueden ser irreparables. En primer lugar, hace que se pierdan los organismos que habitan esos bosques, fauna y flora. Los animales, al existir distintos focos y al ser tan extenso el fuego, no pueden escapar y son alcanzados por las llamas.

También se producen procesos ecológicos como la pérdida de masa boscosa. Esta es de vital importancia para el clima porque es la responsable de la generación de humedad que posteriormente produce las lluvias. Los bosques crean un microclima que hace que esa humedad se mantenga en el lugar pero por el incendio ese ciclo se interrumpe.

Es decir, que "corremos el riesgo de que se pierdan las condiciones para que crezca un bosque en ese lugar porque se pierde el clima". Esto lleva a que ya no pueda crecer más el bosque y en su lugar crezcan pastizales o hayan pasturas que les sirven a los productores.

El incendio también provoca consecuencias sobre el clima global. Según explicó el investigador, los hechos ocurridos en Brasil provocan cambio climático por dos razones. Por un lado, por la emisión de dióxido de carbono que se desprende del humo de los incendios, que es uno de los principales gases de efecto invernadero. Por el otro, al perderse la masa boscosa se pierde la capacidad del ecosistema de capturar ese dióxido que hay en la atmósfera.

La dificultad de un nuevo crecimiento del bosque se da también por la quema y la erosión del suelo. Cuando se pierde la masa de flora, las lluvias del verano, que en ese lugar son muy intensas, no encuentran resistencia y caen directamente al suelo. Esto provoca erosión hídrica y consecuentemente pérdida de suelo. Esas lluvias generan torrentes de barro que llegan a los cursos de agua y producen inundaciones y colmatación de cauces.

Según la visión del biólogo, la principal responsabilidad está en los organismos del Estado que regulan las políticas ambientales. Tanto "Argentina como Brasil tienen leyes de protección basados en instrumentos de política ambiental importantes, como la de ordenamiento territorial". Pero "el cumplimiento en terreno se ha flexibilizado y se ha desfinanciado leyes como la Ley de Bosques".