Cultura Por Alejandra Venditti Lunes, 27 de Mayo de 2019

Leonardo da Vinci, a 500 años de su muerte

Un genio que no descansa. La autora repasa la vida y obra de uno de los grandes personajes de la historia de la humanidad, quien dejó un legado cultural y científico difícil de igualar.

Lunes, 27 de Mayo de 2019
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Por Alejandra Venditti

Se cumplen 500 años de la desaparición del polímata del Renacimiento Leonardo di ser Piero da Vinci, que falleció el 2 de mayo de 1519, a los 67 años, en Francia. 

Imagen de la escultura de Leonardo da Vinci 

Conocido como Leonardo da Vinci, un curioso infatigable que abarcó, a lo largo de su vida, diferentes intereses. Este dibujante extraordinario se vinculó dentro de las artes con la pintura y la escultura - aunque en la actualidad no exista ninguna obra suya-; también la escritura y la música formaron parte de su pasión y en los pocos momentos de distracción le encantaba tocar el laúd y recitar sus propios poemas junto a amigos y discípulos. Claro que estos recreos no del todo ociosos, lo motivaban a investigar cómo seguir perfeccionando los instrumentos musicales, cuáles serían los materiales apropiados y hasta incluso tuvo algunas invenciones originales.

Inventos: instrumentos de percusión como el tambor mecánico

Imagen del dibujo del tambor mecánico 

Imagen de una réplica de la carraca de tubos 

Una carraca de tubos alineados de diferentes tamaños que penden de un travesaño y son golpeados por unos martillos que lo hacen al moverse una manija ubicada en la polea principal que se encuentra en la parte inferior de los tubos. 

Imagen del dibujo de una campana con un organista, mecanismo para tocar varias voces al mismo tiempo

Imagen del dibujo de una viola 

Llegó además a idear el órgano de agua, del que dejó escritos de cómo construirlo sin dibujo explicativo y se cree que no llegaron a desarrollarse los inventos por falta de tiempo y dinero. Dentro de los artefactos extraños para la época ideó una especie de escafandra sumergible, o un barco con doble revestimiento similar a lo que luego sería el submarino. También diseñó la base de lo que sería un helicóptero.  

Sin dudas, uno de los íconos de su trabajo fue el hombre del Vitruvio, plasmado en el famoso dibujo del cuerpo humano que realizara Leonardo. Vitruvio, un destacado arquitecto de Julio César, consideraba que el arte era una imitación de la naturaleza y se basó en las técnicas de los griegos, que ya utilizaban la proporción en la arquitectura, para concluir que la mayor obra creada en proporción exacta es el cuerpo humano. Así dio origen a un canon del cuerpo que luego fue adoptado por Leonardo y denominó "El Hombre de Vitruvio", imagen masculina con dos posiciones distintas insertas en un círculo y en un cuadrado

Imagen del dibujo del tornillo aéreo, el helicóptero de Leonardo - 1486 

Imagen del Hombre del Vitruvio dibujo en plumín y papel - 1490- Academia de Venecia  

Como si no hubiera sido suficiente, la escritura formó parte de su curiosidad y existen registros de sus poemas y frases. Compartiré las más trascendentes, por cierto, absolutamente vigentes: 

 «La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte»

 «Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz»

 «Mientras pensaba que estaba aprendiendo a vivir, he aprendido cómo morir»

 «Verdaderamente, el hombre es el rey de los animales, pues su brutalidad supera a la de éstos»

 «La necesidad es maestra y tutora de la naturaleza»

 «La sabiduría es hija de la experiencia»

 «Mediocre alumno el que no sobrepase a su maestro»

 «Cualquier persona que argumenta apelando a su autoridad no está usando su inteligencia; sino su memoria»

 «Quien no castiga el mal, ordena que se haga»

 «La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable»

 «La pintura es poesía muda, la poesía es pintura ciega»

 «Allí donde hay más sensibilidad, es más fuerte el martirio»

 «Una obra de arte nunca se termina, sólo se abandona»

Leonardo o Lionardo nació un 15 de abril de 1452 en Vinci, una localidad de Florencia en la región de la Toscana. Si bien sus progenitores no estuvieron casados, su madre Caterina di Meo Lippi era una simple campesina pero su padre, Piero Fruosino di Antonio, era un noble, notario, terrateniente y embajador de Florencia que si bien no le dio el apellido, lo trató como hijo legítimo prodigándole una excelente educación. En 1469 y muy influido por su abuela que descubrió su sensibilidad, con diecisiete años entró a trabajar de aprendiz en el taller del reconocido artista Verrocchio que trabajaba para la familia Medici. Permaneció allí alrededor de diez años donde se fogueó de todos los conocimientos que pudo adquirir sobre dibujo, pintura, grabado, escultura y hasta química.

Estuvo en esta ciudad diecisiete años, mientras tanto y como forma de hacer frente a sus gastos instaló una taberna, "La Enseña de las Tres Ranas de Sandro y Leonardo", junto a su amigo el pintor Botticelli. El interior del local estaba decorado con las pinturas de estos grandes que producían ahí mismo o Leonardo aprovechaba para hacer su música. Los platos resultaban ser sorprendentes y estaban delicadamente presentados. Dentro del menú podías encontrar una anchoa enrollada sobre una rebanada de nabo tallada semejando una rana, o una anchoa enroscada al lado de unas coles, tal vez resultaría más tentador probar una zanahoria bellamente tallada acompañada de carnes, sin dejar de tentarse por un exquisito corazón del alcaucil o más extraño aún resultaría comerse unos testículos de cordero en crema fría y por qué no probar pezuñas de oveja hervida y deshuezada. Leonardo sólo los preparaba, era vegetariano. Lamentablemente no fue exitoso el negocio por más que sus dueños pintaran en el lugar o Leonardo tocara su laúd y cantara sus poemas.

En búsqueda de nuevos horizontes, alrededor de los 27 años se instaló en Milán seducido por la corte de Ludovico Sforza "El Moro", que lo convocó a sumarse en los proyectos que tenía interés en desarrollar. Permaneció en esta ciudad hasta alrededor de los 44 años abocándose a la pintura y escultura. Si bien son muchísimas las obras importantes que Leonardo realizó a lo largo de toda su vida, en tan sólo dos de estos años pintó seis de las obras más significativas. La primera de ellas, "La virgen de las rocas", de la que se considera existen dos y hasta tres versiones; la más antigua se encuentra en el National Gallery y la otra en el Museo de Louvre. Una tercera versión de esta virgen ha sido descubierta en el año 2005 y forma parte de una colección privada en Suiza. De manera constante se realizan trabajos de conservación y preservación sobre las obras antiguas y en el año 2017 a través de un sistema mixto de tecnología y lupas de alto alcance, descubrieron en la versión que se encuentra en el Louvre, casi imperceptible al ojo humano, la imagen de un perro con correa. Según un análisis posterior realizado por el experto italiano Silvano Vinceti -Presidente del Comité Nacional para la Valorización del Patrimonio Histórico-, el perro con la correa significaba, dentro de los escritos del propio Leonardo, un símbolo de repudio a la corrupción del papado de la época.

Imagen de "La virgen de las rocas", Milan 1485   

Imagen del perro y su ampliación en los bocetos del autor 

"La última cena" o "il cenacolo" es otra importantísima obra en la que el autor expresa el momento exacto cuando Jesús informa a los doce discípulos la traición que cometería uno de los presentes y se observa la conmoción de éstos plasmada en el dinamismo presentada en la obra. Dentro del período del Renacimiento surgieron recursos técnicos que otorgaron a este período un esplendor pictórico sin precedentes. En la obra están hábilmente utilizados, uno será la fuente de iluminación natural al incluir las ventanas en el fondo de la escena, el otro recurso es la perspectiva que otorga la sensación tridimensional a los cuerpos ubicados a lo largo de la mesa.

Imagen de "La última cena" Milán 1493-1498, Témpera y óleo en yeso, brea y masilla de 4,6 x 8.8 mts. Refectorio del Convento Santa María delle Grazie, Milan 

Imagen del dibujo que fuera la escultura ecuestre luego fundida por los franceses en 1499 

Dentro de la escultura da Vinci, a pedido de Sforza, trabajó hasta el mínimo detalle durante 12 años para realizar un caballo en bronce. Se necesitó más de 100.000 kilos de metal para corporizar este dibujo en 7 metros de altura. Ya se comenzaba a proclamar la obra de él como la más bella jamás vista pero la amenaza de una guerra contra los franceses hizo que todo el metal fuera destinado a la fabricación de cañones con lo cual no se concretó el monumento en metal sino en arcilla para finalmente terminar como centro de tiro de los soldados de Luis XII cuando invadieron Milán, perdiéndose así esta obra. 

Imagen de la Mona Lisa o Gioconda. Oleo sobre tela de 77x53cm 

En el año 1503, instalado en Florencia, Leonardo comenzó, tal vez, el más famoso retrato de la historia, el de Lisa Gherardini conocida como Mona Lisa, ícono mundial del arte. Francesco Giocondol, le encargó el retrato de su esposa que fue finalizado aproximadamente 1507 aunque le realizó varios retoques durante muchos años hasta casi 1519. Utilizó una técnica inventada por él conocida como sfumato o difuminado. Embelesado por su obra nunca pudo desprenderse de ella y lo acompaño hasta el final de su vida. Se han dado muchas explicaciones sobre la enigmática sonrisa. Una se basa en las antiguas esculturas griegas llamadas korai (en singular kore), ellas no expresan sentimiento en sus rostros, sin embargo los ojos almendrados o los labios cerrados dibujan una leve sonrisa que se la denomina sonrisa etrusca o arcaica, queriendo demostrar un bienestar o también un sentimiento de felicidad, seguramente Leonardo no estaría ajeno a estas imágenes y vemos que en Monalisa hay algo parecido, un rostro que deja al observador establecer qué categoría le otorga a estos mágicos labios. Otro informe de científicos españoles sobre la enigmática sonrisa publicado en "New Scientist", da una explicación neurológica de cómo el ojo humano capta la imagen y llega al cerebro, esta transmisión, que no es siempre igual, genera que en ciertos momentos podamos ver una sonrisa y en otros no. En síntesis, señala que la capacidad de ver una sonrisa dependerá del ojo de cada observador y de lo que en verdad desee ver en cada momento particular. Curiosamente el retrato de la Monalisa debe su fama a un robo que se cometió el 21 de agosto de 1911 por un italiano, Vincenzo Peruggia quien entro en el museo un día que estaba cerrado y sin mucha preparación previa, se la llevó. Desapareció por más de 2 años y multitudes concurrían al museo sólo para ver el espacio vacio. Amplia fue la cobertura periodística del suceso y muchas fueron las pistas hasta que finalmente dieron con el autor del hecho que alegó motivación patriótica para devolver a su país la obra del pintor italiano.

Imagen ampliada de la cara de Kore de Peplo  

Sin dudas la aptitud que manifestaba Leonardo no sólo era en el mundo artístico sino que su temperamento inquieto lo llevaron a explorar otras áreas como arquitectura, ingeniería hidráulica y mecánica realizando diferentes tareas de asesoría en las fortificaciones militares italianas. Con esta actividad viajó por toda la región inspeccionando los todos fuertes militares de la región; luego volvió a instalarse en Florencia. Es en este período donde comenzó un profundo estudio científico. Recorría hospitales o cementerios para obtener cuerpos que luego diseccionaba y así estudiar la anatomía humana. No se quedó sólo con lo humano sino que extendió su ojo agudo al mundo de las aves y otros animales derivando en el análisis y propiedades del agua y el aire y su dinámica con estudios que fueron verdaderamente muy importantes y precursores; amplió sus estudios en matemáticas con Luca Pacioli, autor de Divina Proportione, editado con ilustraciones del propio Leonardo. El título de este libro hace referencia a la divina proporción y es considerado una recopilación del saber de la época abarcando la aritmética y la teoría de las proporciones que "rige todas las cosas"; la mezcla de colores en la pintura; bases de arquitectura, mecánica y medicina finalizando con álgebras y geometría. La suma del saber científico de la época fue impreso por primera vez en el año 1509. Entre 1510 y 1511 colaboró con un médico y sobre las investigaciones de ambos, Leonardo realizó más de 200 dibujos que más tarde fueron compilados en un tratado sobre medicina.

En 1513 decidió instalarse en Roma y trabajar para la familia Médici, pero como amigos suyos, Rafael y Miguel Ángel, recibían mucho trabajo él ya no recibía tantos encargues, desanimado aceptó la invitación del rey de Francia Francisco I, conquistador de Milán, y en 1516 se marchó junto a su ayudante, Francesco Melzi. El rey permitió que se instalara en el castillo Clos-Lucé, en la 2 Rue de la localidad de Amboise. Se cree que llegó algo enfermo y luego de tres años de trabajos para la corte en diferentes proyectos entre los que se encuentra el palacio real de Romorantin en honor a Luisa de Saboya, madre el rey, termina enfermándose.

Imagen del castillo de Clos-Lucé en Amboise   

Imagen de la tumba de Leonardo en la capilla St. Hubert 

Unos pocos días antes de su fallecimiento, redactó ante un escribano de la localidad, su testamento, y falleció de un derrame cerebral el 2 de mayo de 1519 a la edad de 67 años, sus restos descansan en una tumba en la capilla Saint Hubert.                  

Imagen del retrato de Leonardo da Vinci    

Imagen de Leonardo en sus últimos años