Sociedad Cura pedófilo Martes, 24 de Abril de 2018

El cura que no denunció abusos “porque así era en esa época”

Lo admitió en la audiencia del juicio contra su par Justo Ilarraz, ex prefecto de disciplina del Seminario Arquidiocesano de Paraná, acusado de varios hechos de corrupción y abuso de menores. El religioso dijo que no llevó el caso a sus superiores para “darle libertad” a la víctima.

Martes, 24 de Abril de 2018

Entre revelaciones impactantes y declaraciones desgarradoras, el juicio contra el cura Justo José Ilarraz en Paraná no deja de sorprender a la sociedad por la gravedad de los hechos y la actuación de todos los involucrados, más allá del principal acusado.

En la cuarta audiencia del proceso, el sacerdote Aurelio Batello confesó estar al tanto de los abusos de su par, pero admitió no haberlos denunciado porque “así era en la época”.

El Tribunal que juzga a Ilarraz por abuso y corrupción de siete menores –integrado por Alicia Vivian, Carolina Castagno y Gustavo Pimentel- deberá resolver ahora si aplica la figura de encubrimiento al religioso.


Batello declaró conocer al menos un caso –un adolescente de 16 años; hoy denunciante-, quien lo buscó para comentarle su padecer. Sin embargo, nunca lo denunció a sus superiores en la Iglesia ni tampoco a los padres del joven.

“Dijo que no denunció el abuso porque le daba libertad al chico”, reveló el fiscal Francisco Ramírez Montrull al finalizar la audiencia. Por aquel entonces, el chico tenía 16 años y era seminarista en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo, donde Ilarraz se desempeñó como precepto entre 1985 y 1993.

Fue el cura Batello quien había impulsado al joven a acercarse al seminario, ya que era allegado a la familia -católicos practicantes- y el padre de la víctima, además, integraba el coro de la Iglesia.


Durante la audiencia, Batello justificó su silencio asegurando que era “así era en esa época”. Y contó que en ese momento “le aconsejó hablar con los padres y que pida una audiencia con el obispo, porque ese era el proceder en esa época”.

Walter Rolandelli, uno de los abogados querellantes, cuestionó que Bastello “no hizo nada, no hizo la denuncia, no le comunicó a los padres, y tampoco a sus superiores que era Karlic (el actual cardenal emérito), en este entramado que hay entre la iglesia y el seminario”.

 “Nos deja con asombro que el padre, que era su confesor, con vínculos cerrados de la familia, cuando un niño le comentó un hecho tan grave, y el cura no hace nada. Si hay delito de encubrimiento tiene que resolverlo ahora el tribunal”, planteó.

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