Sociedad · Jueves, 31 de Agosto de 2017

A 18 años de la Tragedia de LAPA, reclaman que se refuerce la seguridad de los vuelos

Miguel Correa, hijo de una de las 65 víctimas fatales del accidente, recordó que “LAPA funcionaba como una empresa low cost”. Además, consideró que, como la causa prescribió, “no hay un precedente fuerte como para que las líneas aéreas cuiden la vida de los pasajeros”.

El avión se estrelló cuando salió de Aeroparque

El 31 de agosto de 1999, a las 20:54, el vuelo WRZ 3142 de la aerolínea argentina LAPA se estrelló en el Aeroparque Jorge Newbery de la ciudad Autónoma de Buenos Aires cuando despegaba con destino a Córdoba.

Hoy, al cumplirse 18 años de esa tragedia, que se convirtió en una de las más graves de la historia de la aviación del país, el presidente de la Asociación Civil de Víctimas de Accidentes Aéreos , Miguel Correa, asegura que “lo importante es tener memoria y que todos los días se refuercen las medidas de seguridad de todos los vuelos, que el Estado siga controlando para que esto no vuelva a suceder”.

Correa valoró que, a raíz de este accidente que se cobró la vida de su padre y de otras 64 personas, “se fueron descubriendo un montón de cosas sobre cómo eran las empresas aéreas argentinas, cómo funcionaban y cómo trabajaban los empresarios, la falta de control del Estado, y hasta los obstáculos que había alrededor de los aeropuertos”. En ese sentido, subrayó: “Querían responsabilizar a los pilotos y había todo un sistema detrás de esto”.

En 2014, a poco de cumplirse 15 años del siniestro, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la firma de los ministros Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi, Eugenio Raúl Zaffaroni y Carlos Fayt, declaró abstracto el recurso de la Asociación Civil de Víctimas Aéreas por considerar que “sus fallos deben atender a las circunstancias existentes al momento en que se los dicta”, y que en la acción penal sobre los presuntos responsables está extinguida por prescripción. “Nunca dejamos de luchar, de pelear”, recordó Correa, pero agregó que “lamentablemente, hubo que enfrentarse a una empresa muy poderosa, con gente allegada al Poder Judicial”, y enfatizó: “Algunos jueces y operadores llevan a una Argentina impune”.

Para Correa, la prescripción de la causa no sólo dejó sin justicia a las víctimas del hecho, sino que también pone en peligro la seguridad de todos los vuelos porque “no hay un precedente fuerte como para que las líneas aéreas cuiden la vida de los pasajeros”.

“Vemos el caso de la empresa SOL en 2011, o la tragedia del Chapecoense, con una línea que volaba por toda Latinoamérica, que había transportado también a la Selección Argentina. Les tocó a ellos, pero le podía pasar a cualquiera. Cuando se relajan los controles y miran para otro lado son muchos los pasajeros y familiares que pueden sufrir”, lamentó.

En la Asociación que preside trabajan constantemente en la concientización. “Tuvimos un caso importante en la Fábrica Argentina de Aviones, donde dimos una charla en la que analizamos las consecuencias de no seguir los protocolos en un trabajo, todo lo que puede pasar si no se controla la seguridad aérea”, celebró. Sin embargo, resaltó que no fueron convocados por el Estado ni por las empresas ante el inminente surgimiento de las compañías Low Cost. “No quieren involucrarnos porque no quieren agregar otros gastos, pero muchas empresas no están preparadas, no tienen protocolos anticrisis”, observó, y recordó algo que asusta: “LAPA funcionaba como una empresa low cost”.

 

Por Lucía Rinaldi
@locutoralu

 

*LAPA declaró la quiebra en 2003, cuando llevaba meses sin volar y tenía casi 900 trabajadores desocupados. En 2010, el dueño de la aerolínea, Gustavo Andrés Deutsch, y el director general al momento de la tragedia, Ronaldo Patricio Boyd, fueron absueltos por la prescripción de la causa por estrago doloso por la muerte de 65 personas. Cuatro años más tarde, Deutsch y su esposa fallecieron en el country Nordelta al caer la avioneta en la que viajaban.

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