Sociedad ADVERTENCIA Viernes, 22 de Abril de 2016

“Las drogas sintéticas van a gobernar el mundo porque no necesitan de rutas ni fronteras”

El presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, Claudio Izaguirre, asegura que “directamente, estas fiestas se hacen para vender drogas sintéticas y son parte de una campaña mundial”. Además, explica cómo es la red que opera detrás del mercado de 250 millones de consumidores que llega hasta el magnate George Soros.

Viernes, 22 de Abril de 2016

“Nosotros advertimos en diciembre que estaba por ingresar al país esta droga Superman pero no se hizo nada”, se lamentó Claudio Izaguirre, presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, quien hace más de 30 años lucha contra el narcotráfico desde su lugar de ayuda a los dependientes. Además, advierte que “los que lucran con la droga aprovechan este tipo de tragedias para instalar siempre el debate de la liberación del mercado”.  

Izaguirre, en diálogo con Diario Inédito, explicó que “no se trata de que las fiestas electrónicas sean una zona liberada para la venta de drogas sintéticas –como dijo hoy el fiscal de la causa por la muerte de los cinco jóvenes en la Time Warp-, sino que están directamente organizadas para eso”. “Esta fiesta fue organizada para la presentación de la Superman en Buenos Aires”, añadió categórico.

En la Argentina, el proceso de introducción de las drogas de diseño tiene el mismo mecanismo que tuvo en los Estados Unidos y España, que es a través de empezar a regalarlas y luego venderlas en fiestas organizadas en clubes privados especialmente por empresas subvencionadas por los fabricantes. “Es por eso que hay que prohibir este tipo de eventos hasta que no se garantice que no se venda ni una pastilla”, sostiene.

La campaña mundial

"Las drogas de diseño son las que van a gobernar el consumo en los próximos años porque no necesitan rutas ni fronteras", explica Izaguirre. “Cualquiera puede tener el acceso a la fórmula por internet y hacerla en un cuarto o galpón, y además se van haciendo cambios moleculares que hacen que las pastillas ataquen cada vez más violentamente el sistema nervioso central –detalla-. El químico genera que suba la temperatura del cuerpo de 37 a 40 grados y ordena que los órganos, principalmente los riñones, dejen de funcionar”.

Este tipo de metanfetamina está matando gente en Inglaterra, España y Estados Unidos como si nada e Izaguirre está convencido que la red de tráfico tiene miles de millones para sus campañas de imposición en todo el mundo y por eso van cooptando desde funcionarios, empresarios y dealers hasta jóvenes cada vez de menor edad. “No tiene que llamar la atención que el magnate George Soros, con su Open Society, sea el impulsor de la liberación de las drogas en Latinoamérica. Él sabe que el negocio es multimillonario y por eso financió, por ejemplo, las campañas en Uruguay de la legalización de la marihuana”, explica.

“Acá, justamente cuando mueren cinco chicos y se prohíben las fiestas aparece la ministra de Salud porteña a decir que nos debemos el debate sobre de la legalización de la tenencia las drogas –continúa Izaguirre-. Pero acá no hay nada que debatir porque hace 12 años que la droga está libre y nadie hace nada en serio para frenar el narcotráfico”.

Fuentes policiales confirmaron a Diario Inédito que existen advertencias desde hace muchos meses sobre 800 mil dosis de Súperman que estarían en el mercado pero que su ubicación se dificultaba justamente porque son drogas que se sintetizan en cualquier lugar y ni siquiera necesitan de un laboratorio en serio.

La familia es la clave de la prevención

“Para combatir las drogas hay que hacer un trabajo de campo que nadie hace y que es el único que funciona: la prevención con las familias y hablar con los dependientes”, sostiene el presidente de la AARA, quien no cree en la comercialización de la recuperación de personas ni recibe recursos públicos para no quedar bajo el ala de ningún político, pero logró avances en la lucha contra el narcotráfico en La Rioja, La Pampa, Tucumán y centros de día que trabajan con su metodología en varios municipios bonaerenses.

“El trabajo de campo que hago es solucionar el problema de fondo que la familia no sabe cómo hacerlo yendo a la esquina donde se juntan y hablando con ellos. Los pibes entienden la esquina como el lugar que los protege, pero es el lugar que los mata. Hay que entrar y volverlos al sillón de su casa –dice Izaguirre-. Lo que sucede es que los padres no saben o no tienen tiempo y los asistencialistas o funcionarios no se desatornillan del sillón”.

Lucila Díaz Castelli

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