Política Obra pública Viernes, 3 de Agosto de 2018

El remisero declaró como arrepentido y admitió ser dueño de los cuadernos

Oscar Centeno prestó declaración ante el fiscal Stornelli. La novedad es que se desconoce el paradero de las anotaciones originales, las cuales son la principal prueba que hay en la causa de corrupción contra varios empresarios y ex funcionarios.

Al declarar como imputado colaborador, Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta, reconoció que los cuadernos con anotaciones sobre supuestos sobornos a ex funcionarios del kirchnerismo eran suyos y luego participó junto al fiscal federal Carlos Stornelli de dos allanamientos en los que se habrían buscado los originales sin éxito.

El hombre, que se acogió a la figura del “arrepentido”, declaró en los tribunales federales de Comodoro Py y, al finalizar, Stornelli aseguró que “aportó mucha información”, pero no dio detalles sobre el contenido porque la causa se encuentra bajo secreto de sumario.

Centeno reconoció ante la Justicia que eran suyos los cuadernos en los que registraron los retiros de bolsos con dinero de empresarios y su distribución en domicilios de ex funcionarios del gobierno kirchnerista durante casi diez años.

Al término de la audiencia en Retiro, el ex chofer se trasladó junto a Stornelli a su vivienda en la localidad bonaerense de Olivos, donde se llevó a cabo un allanamiento que habría tenido como objetivo principal encontrar los cuadernos originales, ya que a la Justicia habrían llegado copias.

El segundo operativo tuvo lugar en una propiedad del cuñado del ex chofer ubicada en Bella Vista, cuyas llaves estaban en el domicilio de Olivos. Allí, Stornelli arribó junto a funcionarios judiciales y efectivos policiales, mientras que Centeno se quedó en el primer domicilio con custodia.