Política Escándalo Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Sesión caída: fuego cruzado dentro y fuera del Congreso

Mientras Gendarmería se enfrentaba con gases lacrimógenos y balas de goma con manifestantes frente a la Plaza de los Congresos, en el interior del recinto los legisladores intercambiaron graves acusaciones, hasta que se decidió postergar el tratamiento de la reforma previsional.

Jueves, 14 de Diciembre de 2017

La decisión del oficialismo en el Congreso de adelantar el tratamiento de la reforma previsional vía sesión extraordinaria motivó a diferentes centrales obreras, agrupaciones sociales y políticas a manifestarse frente al Parlamento para repudiar el proyecto enviado por el Ejecutivo nacional. A raíz de esta convocatoria, el ministerio de Seguridad montó un operativo de seguridad que incluyó a la Policía Federal, Gendarmería y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

A medida que se acercaba el horario de inicio de la sesión, incrementaba el nivel de violencia en las inmediaciones del Parlamento. Gases lacrimógenos, balas de goma y enfrentamientos entre protestantes y fuerzas de seguridad. Incluso algunos diputados de la oposición resultaron heridos.


Más allá de la tensa situación que se vivía en el exterior, dentro del recinto paulatinamente fueron ocupando sus bancas los diputados de Cambiemos y aliados, para intentar obtener el número que diera quórum. Cerca de las 14.40, el presidente de la Cámara Baja, Emilio Monzó, anunció que “con 130 diputados” se daba inicio al tratamiento de la ley.

Sin embargo, legisladores de la oposición solicitaban a gritos la suspensión de la sesión a raíz de que “no estaban dadas las condiciones”. No faltaron las denuncias cruzadas entre quienes acusaban al oficialismo de apelar a un “quórum trucho” para sesionar y los representantes de Cambiemos que solicitaban debatir en el marco parlamentario.

Graciela Camaño, del Frente Renovador, sin sentarse en su banca pidió la palabra y recriminó a sus pares del oficialismo no contar con el número de diputados para continuar con el tratamiento. “No busquen en el reglamento; no tienen el número porque mayoritariamente los representantes del pueblo -más allá de los aprietes a intendentes, gobernadores, dirigentes sindicales y lo que ocurrió en la calle- no tenemos la disposición en esta casa de que este proyecto salga”, manifestó.


Finalmente, Elisa Carrió habló en nombre del interbloque de Cambiemos y solicitó el levantamiento de la sesión. “Nosotros ganamos en las urnas, señores. Lo peor que puede hacer una Cámara es sesionar en este ambiente de violencia, que se opone a la Constitución y la paz”, resaltó.

 

Nosotros no vamos a contestar a su violencia con nuestra violencia. Vamos a ganar la votación, esta semana o la próxima semana, pero la vamos a ganar. Y habrá compensaciones a los jubilados”, anunció. Monzó accedió y se acabó la escandalosa reunión en el Congreso.

Minutos antes del levantamiento, el dirigente radical Ricardo Alfonsín aseguró mediante la red social Twitter que “si el déficit fiscal desalienta inversiones, la conflictividad social lo hace aún más. Paremos y busquemos consensos. No es un paso atrás, es un paso adelante”.


Suspendida la sesión especial, escribió: “Acertado pedido de @elisacarrio. Con o sin quórum, había que levantar la sesión. Hay que aprovechar el tiempo para lograr acuerdos que eviten reproducir las razones que llevaron al país a esta situación”.


Los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes continuaron por horas, pese a que se esperaba la desconcentración por lo ocurrido en Diputados. Por su parte, tanto los representantes de las dos CTA como de la CGT anunciaron la desactivación del paro de actividades anunciado para este viernes 15.