Opinión Por Matias Rodriguez Miercoles, 15 de Mayo de 2019

El discurso de las reinas

El discurso de la ex presidenta Cristina Fernández en la Feria del Libro demuestra que el tono, el volumen o los recursos de estilo son la forma que eligen muchos dirigentes como María Eugenia Vidal o Elisa Carrió, para persuadirnos con una ficción.

Miercoles, 15 de Mayo de 2019
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“El discurso del Rey”, esa gran película de Tom Hooper basada en la historia de Jorge VI, padre de la actual reina de Inglaterra, propone una tesis interesante: hasta aquel que debe su poder a un designio religioso, debe tener en la comunicación con su pueblo, capacidad para transmitir una emoción. Y que los liderazgos, ya sean democráticos o no, necesitan de un tono determinado para ser convincentes, pues no alcanza con la imagen.

En un siglo signado por las comunicaciones, parece ser secundario qué aptitud tienen los/as líderes para comunicar. Cualquier coaching puede transformar a un candidato/a con dos o tres tips y venderlo como se hace con un shampoo o un jabón. Incluso hay una leve tendencia mundial a destacar figuras públicas provenientes de los medios masivos de comunicación, que independientemente de la valoración que pueda hacerse de ellos, saben cómo transmitir a través de los medios. El caso más reciente es el cómico elegido como primer ministro croata.

En la Argentina ese fenómeno comenzó en los 90´ con la irrupción del cable y la fuerte influencia del menemismo que ponía candidatos provenientes del ámbito deportivo o artístico. Siempre con la trampa de la lista sábana. Antes de ello el espectro comunicacional era mucho más reducido y existían medios como la radio y los actos masivos de contacto directo con los/as líderes.

A raíz de la tesis es que me permito sugerir que no siempre el tono refleja la acción de las personas públicas, ya que los discursos pueden buscar distintos objetivos. Muchas veces buscan la emoción para convencer y reflejan objetivos no explicitados.

El último discurso de la ex presidenta Cristina Fernández en la presentación de la Feria del Libro demuestra que el tono, el volumen o los recursos de estilo son la forma que eligen muchos dirigentes como María Eugenia Vidal o Elisa Carrió, para persuadirnos con una ficción. Porque la realidad de los hechos al ser contrastada con el discurso evidencia las contradicciones, y eso desnuda que siempre es necesario construir una emocionalidad que disimule la vocación hegemónica y autoritaria, el desmantelamiento del Estado y la crisis económica o la simple búsqueda de centralidad política.

Sabemos que es un recurso y que puede ser usado, solo tenemos que estar atentos a que sea auténtico.

Matias Rodriguez

Consultor

Tendencias Comunicación