Opinión Por Roberto Corne Lunes, 17 de Setiembre de 2018

A propósito del déficit fiscal y la concentración del ingreso

En la Argentina, según los últimos datos del INDEC proyectados a 2018, somos 44.000.000 millones residentes y de estos solo 23.600.000 conformamos la PCA (Población en Condición de Actividad; posibilidad de compra de divisas) que subsume a la PEA (Población Económicamente Activa). Dentro de esta última se encuentran alrededor de 9.000.000 de asalariados en blanco (6 millones en el sector privado y 3 millones en el público) 4 millones de asalariados no registrados y 1.500.000 de empleadores que no están en el REPSAL o en registros de faltas e infracciones a las normas de la seguridad social. Se podría decir que los asalariados en blanco y los empleadores, unos 11.500.000, son los que sustentan la estructura económica de nuestro país actualmente. En los medios de difusión mas hegemónicos observamos desfilar economistas, casi todos del mismo pensamiento, sosteniendo que “todos los argentinos compran dólares” y un conocido sector del grupo social empresario ligado al mundo financiero y los negocios especulativos internacionales, propone la “dolarización” como forma de resolver el déficit fiscal; sin embargo según el “Informe y Balance del MULC” (Mercado Único y Libre de Cambios del BCRA de marzo de 2018) se indica que alrededor de 2.600.000 clientes compraron dólares en ese período; posteriormente en mayo y junio llegó a 3.600.000 para empezar a descender; esto significa claramente que sería solo un 15% de la PCA (Población en Condición de Actividad) la que adquiere divisas; esto implicaría que hay más de 20.000.000 de personas que no ven un dólar en sus manos en ningún momento de la “corrida”.  

Sin embargo este escenario es muy generoso, ya que el informe del BCRA no desagrega en empresas y “personas físicas”. Según el propio BCRA y estimaciones de consultoras privadas, los compradores “personas físicas” no pasan de 1.200.000 personas; por lo tanto en rigor de hacer más certero el análisis sólo un 5% de argentinos compran dólares; esto demuestra claramente la mentira que se está difundiendo desde los medios masivos de difusión con el objeto de crear una “virtualidad” para influir sobre la población a estar de acuerdo con una “dolarización de la economía” al estilo Ecuador o Puerto Rico (estado asociado a los EEUU).

DEFICIT FISCAL: ANTECEDENTES

Los EEUU arrojan un déficit fiscal del 2,8% de su PBI; según “Eurostat” la agencia Estadística de la UE (Unión Europea) España, Francia, Rumania y Reino Unido son los países con mayor déficit fiscal que oscila entre el 3% y el 4,5% de su PBI esto significa que todos los países poseen déficit fiscal y en los 2 (dos) primeros el peso del empleo público es del 18% sobre la totalidad de la fuerza laboral.

En nuestro país los aportes patronales significaron un financiamiento eficiente durante mucho tiempo de la estructura económica. Junto con los aportes de los empleados se genera una masa de dinero que atendía la salud y la seguridad social desde los primeros gobierno radicales; en 1980 la dictadura militar los elimina y aumenta el IVA al 18% para solventar el “agujero” que esto iba a significar, transfiriendo las escuelas primarias a las provincias y la entonces MCBA (Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires) que hoy no existe más. Desde ese entonces las provincias tuvieron que aumentar sus impuestos provinciales para poder solventar servicios que deberían ser prestados por la nación y empezó el déficit provincial. En 1984 el gobierno de Raúl Alfonsín los restituye pero el daño financiero ya estaba hecho; hubo un agujero de 4 años y despilfarro financiado con deuda externa y emisión que culminó con la guerra de Malvinas y los “seguros de cambio” creados por Domingo Cavallo para estatizar la deuda de los privados argentinos. Así las cosas, la dictadura dejó un 15% de déficit fiscal, una inflación del 700% anual y una población sumergida en la pobreza del 26%. Luego el “menemismo” vuelve a bajar los aportes patronales generando un déficit fiscal importante y una desocupación del 20% hacia 1998 elevando al 21% el IVA.

Queda claro entonces que en esos famosos “70 u 80 años de populismo que hablan ciertos sectores neoconservadores” hubo por lo menos 30 años de gobiernos dictatoriales y de centro derecha.

DIAGNOSTICO Y PROPUESTA

Hoy en la Argentina se dice que “no hay plata”, que “gastamos más de lo que entra” etc. Esto, que puede ser cierto en algunos aspectos y que hacen a la historia económica del país, no coincide completamente con las razones de este “déficit”. Se calcula que la baja de los aportes patronales desde 1994 significó una pérdida para el estado de U$S 75.000 millones y que impactó directo en el déficit fiscal y cuasi fiscal, sin embargo aún teniendo en cuenta lo dicho, las razones de este déficit se deben a:

1)Quite de la obligación de liquidar divisas.

2)Quite del control de cambios como herramienta.

3)Suba del mínimo imponible para los aportes empleadores a $12.000-

4)Quite del aporte para ingresar y el tiempo mínimo para los capitales financieros especulativos.

5)Relajamiento total de los controles de fiscalización del Trabajo No Registrado con la excusa de “no molestar” a las malas empresas.

6)Falta de ingreso de inversiones por un problema de “escala de mercado”.

El déficit fiscal actual es según el INDEC a junio de 2018 de $384.800 millones de pesos que representan unos U$S 9.600 millones de dólares con el TC a $40. Según el cuadro siguiente, las primeras 15 empresas exportadoras han hecho ventas por U$S 26.407 millones de dólares que al TC de $40 son $1056.280.000.000 billones de pesos. Aplicando una retención transitoria y extraordinaria del 35% a las exportaciones de estas empresas estaríamos cerrando el déficit fiscal sin necesidad de ajustes que afectan a los más débiles, incluyendo los grupos sociales medios asalariados. Hemos tomado para el análisis las ventas del año 2016 publicados en la revista “Prensa Económica” y su portal digital, insospechada fuente de ser considerada “peronista kirchnerista” o “populista”, arrojando los siguiente guarismos:

Ya en octubre de 2017 en www.mundocapacitacion.com.ar vengo midiendo la brutal concentración del ingreso en la Argentina y observamos cómo los distintos estratos se van pauperizando irremediablemente. El cuadro presentado en el presente “breef” demuestra cómo se consolida una sociedad injusta para pocos y que apunta a empeorar la calidad de vida de los argentinos. A principios de los 90’ Raúl Alfonsín, Mario Losada y la conducción radical de esos años denunciaba que el peronismo menemista estaba “construyendo una sociedad para 10 millones de personas”, que se estaba “abriendo la Argentina al narcotráfico y a un Dios ‘mercado’ inexistente”. La abolición de la moneda nacional es el último símbolo de “nación-estado”. Todavía estamos a tiempo que eso no pase, distribuyendo mejor la riqueza para que nuestro país sea una nación moderna y solidaria.

Lic. Roberto Corne – Sociólogo MP 522

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