Opinión Educación Miercoles, 2 de Mayo de 2018

UniCABA: temerosa incertidumbre

Alejo Ríos, Secretario de Educación de la Juventud Radical porteña alerta sobre el proyecto del Gobierno de Rodríguez Larreta, por el cual peligra la estabilidad de 29 institutos de formación docente y pone en desventaja a la educación pública en relación a la privada. 

Miercoles, 2 de Mayo de 2018

Una vez más la educación pública vuelve a ser el ojo de la polémica en la Ciudad de Buenos Aires. Miles de estudiantes salen nuevamente, como con las NES (Nueva Escuela Secundaria) y la secundaria del futuro, a la calle en oposición a una nueva iniciativa de política educativa del PRO. Iniciativa más temerosa que amiga del conjunto de la comunidad educativa, como de las tantas a las que ya nos tiene acostumbrados el partido de los globos amarillos, que hace más de 10 años gobierna la ciudad.

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La causa que volvió a encender la mecha es el proyecto denominado UniCABA. El mismo dispone la creación de la “Universidad de Formación Docente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” y esta vez los damnificados directos son los 29 institutos de formación docente, que van a ser transferidos completamente a esta “universidad”. Dicho en criollo esto es como un “29x1” ya que se cerrarían las instituciones actuales para centralizar todo en un solo centro de formación docente

Podríamos decir que la base discursiva de este proyecto tiene un sentido melódico para nuestros oídos, dado que el número de institutos de formación docente en nuestro distrito es muy excesivo y que otorgarles el título de universidad a estos pareciese bueno para un mejor dictamen de los profesorados. Pero indagando un poco, no es lo que parece a simple vista.

Este proyecto que formula esta compleja transformación es solo un bosquejo vacío y carente de contenido acerca de su implementación. Tan solo 15 artículos y alguna que otra cláusula transitoria destinada a explicar tan radical reforma. Y además, artículos que generan más incertidumbre que confianza.

Dentro de este esbozo, podemos encontrar que a la nueva universidad se le da el título de autárquica, lo que significa su completa autonomía para administrarse de manera académica, económica e institucional. Pero dicha atribución no sería respetada, puesto que la elección del rector está a cargo del poder ejecutivo, es decir, de Horacio Rodríguez Larreta

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Por otra parte se crearía una comisión de seguimiento de la UniCABA, con el objetivo de auditarla, cuya conformación sería de cinco miembros, de los cuales tres serían para la mayoría y dos para la minoría; generando una situación de desigualdad política muy marcada. Sin más preámbulos, esto avizoraría una universidad manejada y auditada por un solo color político; lo que no asegura una mayor transparencia en la gestión del nivel terciario.

Otro tema, y no de menor importancia, es el pase de los títulos que actualmente son de carácter nacional a títulos de nivel meramente jurisdiccional. Lo que determina una precarización del nivel que actualmente ofrecen nuestros profesorados. Por lo que se verían condicionados todos los egresados de la UniCABA a limitar su oferta laboral al ámbito de la ciudad de Buenos Aires. Y no sólo eso: esta nueva titulación pone en desventaja directa a la educación pública en relación a la privada; debido a que curiosamente los establecimientos privados van a seguir teniendo la potestad de emitir títulos a nivel nacional.

Por último, los artículos 6 y 11 de dicha Ley asegurarían la estabilidad laboral de todo el personal docente y no docente. Aún así la reducción de 29 instituciones a un único establecimiento, lleva detrás la siguiente pregunta: si el objetivo es centralizar ¿Por qué no reducir el personal?

Muchas preguntas y pocas respuestas de un proyecto lanzado, nuevamente, a puertas cerradas de la comunidad educativa. Reenciende las alarmas de la eterna polémica sobre qué educación pública queremos. Una universidad de autonomía limitada, manejada por los intereses políticos y los lucros de un partido que parece representar intereses ajenos a la realidad educativa. O un sistema educativo, de excelencia, ordenado e inclusivo que sea el motor de cola del ascenso social hacia una sociedad más igualitaria. Debate que nos debemos, en este caso, para frenar tan temerosa incertidumbre.

Por Alejo Ríos, Secretario de Educación de la Juventud Radical porteña