Opinión Jueves, 20 de Agosto de 2015

Hasta siempre Jorge

Por Marcos Curletto

La Argentina adormecida sigue su trágico curso. Hechos inexplicables, muertes dudosas y lamentable violencia política. El “relato”, la “grieta”, los “gorilas”. Horas y horas de medios audiovisuales envueltos en una pelea sin fin, páginas enteras de diarios con denuncias y réplicas. El monopolio malo vs el monopolio bueno.

Algunos decidirán qué lado del ring eligen, yo por hoy prefiero bajarme y solidarizarme con un amigo de la militancia. Con un soñador como tantos miles en todo el país que dejan parte de sus vidas por defender una idea.

Jorge nunca supo que la violencia política tan común en Jujuy le haría dejar su vida entera por esa idea. Días atrás, mientras repartía los votos de su partido, había sido amenazado por miembros de la Tupac (Agrupación Kirchnerista liderada por Milagros Sala), horas después lo balearon mientras regresaba a su casa. Hoy estamos llorando su muerte.

Seguramente trataran de silenciar su pérdida, buscaran hipótesis que justifiquen un hecho lamentable, despegaran lo sucedido del mundo político. Pero quienes estamos en la calle de la política día y noche, sabemos que lo que permitió esta tragedia fue la corrupción, la impunidad y el ambiente violento de la política argentina que se fomenta desde lo más alto del gobierno nacional y que tiene cobertura de amplios sectores institucionales del país.

Se murió un pibe en una provincia pobre, donde casi no hay prensa independiente. Se murió un pibe en la provincia donde Milagro Sala es propietario y monarca de los planes de vivienda. Se murió un pibe en una provincia alineada con el Kirchnerismo. Se murió un pibe en una provincia que desde 1983 a la fecha es gobernada por el mismo partido y en la que por primera vez hay posibilidad de alternancia de la mano del radicalismo. Saben qué... no se murió un pibe. Lo mataron.

Lo mato el relato, lo mato la grieta, lo mato el monopolio silenciador de medios oficiales, lo mato la corrupción, lo mato la impunidad, lo mato una sociedad adormecida que ha sido y es capaz de olvidar la AMIA, Río Tercero, la Embajada, la tragedia de Once, el pasado de Milani, Nisman.

No hay consuelo para la familia, ni para sus amigos, ni para quienes militamos con él.

Lo que nos deja está muerte de Jorge es miedo, impotencia y dolor. Pero somos militantes políticos y no renegaremos jamás de eso. Nuestra obligación hoy es velarlo, homenajearlo, llorarlo.

Mañana tendremos la suprema misión de superar el miedo y convertirlo en coraje para demostrar que la política puede y debe ser una herramienta de transformación social para bien. Mañana caminaremos con su recuerdo por la Vida y por la Paz, caminaremos por la Verdad, la Memoria y la Justicia.

Por Marcos Curletto, Vicepresidente 2° Juventud Radical Nacional

¿Qué opinás sobre esto?