Opinión Martes, 9 de Diciembre de 2014

Otra muerte injustificada de un menor

Por Mabel Bianco

Frente a la reciente muerte de un adolescente con problemas psiquiátricos que se hallaba internado –más bien encerrado como “preso”- en el Instituto de menores Luis Agote, dependiente de la Secretaria Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia -SENNAF-, las autoridades responsables deberían reaccionar urgentemente eliminando todas las formas de maltrato que aún se practican en las instituciones de internación de menores, donde de ese modo se continúan violando los derechos de los niños establecidos en la Convención de los Derechos del Niño, con rango constitucional desde la reforma de 1994.

En este caso concreto sucedido el domingo 30 de noviembre, se cometieron graves irregularidades en la internación en el Instituto de menores Luis Agote del adolescente fallecido, para quien la Justicia había exigido cuidados especiales justamente por su condición psiquiátrica, a los efectos de evitar que se agrediera a sí mismo, lo que finalmente parece haber ocurrido ante el encierro impuesto sin los cuidados exigidos.

Según consta en la investigación judicial, el adolescente que, con problemas psiquiátricos habría originado el incendio del colchón que le provocó las graves quemaduras que derivaron en su muerte, se hallaba encerrado en una “celda de aislamiento”, algo desaconsejado por UNICEF y los diversos organismos que velan por el cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño. El gobierno nacional reitera, de este modo, el maltrato y el encierro de adolescentes. En este caso al chico se lo encerró en una celda no reglamentaria y se violaron sus derechos porque no se lo atendía como lo había exigido la Justicia para evitar que se agrediera, porque no contaba con un colchón ignífugo, porque no se actuó a tiempo para evitar que el fuego se propagara y porque se esperó casi hasta la muerte del chico para dar aviso al Tribunal de Menores del accidente ocurrido.

El Instituto de menores Luis Agote tiene antecedentes de problemas previos, e incluso en el año 2001 el gobierno de entonces inició el proceso para cerrarlo, pero al poco tiempo, con el cambio de autoridades políticas, no se concretó el cierre pero tampoco se corrigieron las malas prácticas, que claramente continúan al día de hoy.

Es por ello que reclamamos y exigimos que se adecúe el tratamiento y la atención de los niños y adolescentes a las normas y requerimiento establecidos en la Convención de los Derechos del Niño y por organismos nacionales e internacionales responsables de velar por el cumplimiento de dicha Convención en todo el país.

Es imprescindible que en las diferentes jurisdicciones del país se le preste especial énfasis a la eliminación de todas las prácticas de maltrato que aún existen frente a la internación de menores. Se debe acabar con esta grave violación de los derechos de los niños y adolescentes.

 

Por Mabel Bianco, Médica, Presidenta de FEIM y representante electa de ONGs en el Plenario del Consejo de niñas, niños y adolescentes CDNNyA de CABA

 

Fuente: Clarín

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