Opinión Martes, 15 de Julio de 2014

Boudou, ni un minuto más en su lugar

Por Juan Cruz Cándido

Los radicales creemos que el hecho de gobernar debe asentarse, al mismo tiempo, en los pilares de la legalidad y la legitimidad. No basta con ser electo sino con someterse a los controles de los demás poderes del Estado y al control horizontal que el pueblo ejerce a través de sus instituciones representativas y el marco de la Constitución Nacional.

Que el Vicepresidente de la Nación esté procesado por cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública, además de tener abiertas más causas judiciales que lo vinculan con el delito, es insostenible para una democracia que pretende sostenerse en pilares de legitimidad basados en el comportamiento ejemplar de los funcionarios públicos.

No hay democracia legítima si se expande en la sociedad la convicción de que los gobernantes están en sus lugares para servirse y no para servir. Si el Vicepresidente de la Nación no se separa de su cargo (a través de licencia o renuncia) habrá motivos para sospechar que así como utilizó el cargo en el que el pueblo lo colocó para negociados personales, quiera utilizarlo ahora (como lo viene intentando) para asegurarse impunidad.

Boudou no puede seguir un minuto más siendo Vicepresidente de la Nación: en los hechos, dificulta el normal funcionamiento del Gobierno y se ha convertido una presencia difícil de explicar para un Estado que tiene que salir al mundo a resolver conflictos financieros y debe, hacia adentro, recuperar la confianza de la sociedad en sus instituciones.

En hora buena, a la mayoría de los argentinos nos avergüenza un Vicepresidente como Boudou. Sería bueno que él mismo o la Señora Presidenta compartan este sentimiento de muchos argentinos y actúen en consecuencia: si Boudou no se aparta de su cargo, Cristina Fernández debe pedirle que lo haga.

 

Por Juan Cruz Cándido, Presidente de la Juventud Radical Provincia de Santa Fe

¿Qué opinás sobre esto?