Opinión · Miercoles, 26 de Marzo de 2014

La hora de los subsidios

El economista analiza la política de subsidios en los servicios que “se llevó puesto al modelo” y pronostica los próximos pasos del Gobierno en la materia.

La lógica de ignorar por tantos años el deterioro del cuadro energético, tapándolo con subsidios para que la realidad no llegue al bolsillo del consumidor, tomó tal dimensión que llevó al Tesoro a un déficit fiscal de casi 4% del PBI. 

Sin acceso a los mercados, el BCRA tuvo que salir a su rescate monetizando el déficit, y dejó como ancla el tipo de cambio, que finalmente se lo comió la inflación que generó la misma política monetaria bajo dominancia fiscal.

Al tomar distancia uno advierte que tapar con subsidios el deteriorado cuadro energético fue el pecado que se llevó puesto el modelo. Ya no hay superávit fiscal, ni externo ni tipo de cambio competitivo, y Argentina paso sin escalas de las tasas chinas, al estancamiento. 

Los últimos años la economía vivió de las reservas acumuladas en los años mozos del modelo, y racionadas con el cepo. Pero la acelerada pérdida de reservas del BCRA prendió todas las alarmas dado que ese camino también se agotaba.

Es que continuar ignorando el problema irremediablemente lleva a escalar en emisión ante crecientes subsidios, y perder más reservas ante el creciente atraso cambiario. Algo que el mes de enero dejó muy claro con la inflación acelerándose y la pérdida de reservas de USD 2.800 millones, aún con cepo.

Posiblemente porque se tornó evidente que la dinámica no sería posible estirarla hasta finales del 2015, lo cierto que se mostraron señales de cambios en la política económica orientadas a despejar el camino. Desde el ajuste en lo monetario y las aceleradas gestiones para acercase al crédito externo, se suma que altos funcionarios del ejecutivo dieron a entender que se está revisando la política de subsidios, donde si no se quiere escalar en mayor déficit fiscal a monetizar, las magnitudes de ajuste serán significativas dado que se parte de tarifas casi irrisorias tras 10 años de pisarlas.

El presente informe trabaja con la hipótesis de alzas superiores al 100% en las tarifas para la mayoría de los hogares en GBA, que permitirá un ahorro fiscal de 1,0% del PBI ($ 34.000 millones), una inflación adicional de 4% en el IPC (que cerraría en 38% en GBA y 33% a nivel nacional) y una ahorro de importación de energía de USD 700 millones.

Seguramente los incrementos de tarifas estarán  atados a la existencia de nuevas tarifas sociales, buscando mitigar el impacto sobre la población más vulnerable. Análisis que realizaremos cuando se disponga de mayor información, pero si el 35% de la población está por debajo de la línea de pobreza según estimaciones privadas, es claro que hace rato no tiene sentido subsidiar al 100%.

El objetivo no será un ajuste para solucionar los problemas para el próximo Gobierno, sino sólo en magnitud suficiente para evitar una crisis de acá al 2015. Para ello todavía se dispone de margen, pese al año recesivo que se gesta en 2014.

 

Por Ramiro Castiñeira

 

FUENTE: Econométrica

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