Opinión Por Alejandro Vidal Domingo, 2 de Febrero de 2014

Massa y el transfuguismo argentino

Si tiene cuatro patas, cabeza de perro, ladra, y además parece pero, sin lugar a dudas ES PERRO. Esa tradicional y antigua verdad de perogrullo podemos aplicarla para ubicar a muchos dirigentes políticos argentinos que hicieron del transfuguismo casi una profesión de fe, por lo cual resulta por lo menos complicado ubicarlos en el universo de partidos políticos de la Argentina.

A pesar de la cada vez más difundida teoría sobre la decadencia de los partidos políticos, mientras esté vigente nuestra constitución que ha adoptado la forma representativa republicana y federal para su gobierno (art. 1° C.N) y establecido que los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático (art. 38 CN) estos tienen vigencia plena, por cuánto ignorarlos o burlar su importancia institucional constituye una grave afrenta a nuestra organización democrática y por extensión a la república toda.

Así, los políticos argentinos alumnos brillantes de Fukuyama, vía la constitución de Frentes cambian de ropaje y saltan como arlequines transformando el escenario político nacional en un vulgar sainete criollo. Pero así como el hábito no hace al monje, sin lugar a dudas sus acciones permiten identificar su ubicación ideológica (con el perdón del japonés).

Por eso es que a pesar de su visceral enfrentamiento con el Kirchnerismo en el presente, Sergio Massa no puede ignorar ni evitar que se lo relacione con aquél porque lo lleva en su ADN. La construcción de un relato (que no necesariamente se compadece con la realidad: “No soy candidato a presidente…”), la supuesta amplitud ideológica (transversalidad diría Néstor), y el uso y abuso de los medios y la propaganda, acusan y develan su origen.

Sergio Massa recorre el país preocupado por la crisis que padece, (de la cuál fue protagonista y directo responsable. ( Ej Resol.125 ); presentando un programa (¿?) de gobierno para enfrentarla aunque pretendiendo confundir diciendo que todavía no es candidato a la presidencia, pero haciendo gala de tal proyección a la hora de cooptar dirigentes  siempre dispuestos a seguir al nuevo “Jefe” para no quedar afuera del reparto, pasando a ser uno más de la “familia”.

El ex jefe de Anses durante la presidencia de Néstor Kirchner y ex jefe de gabinete de la actual mandataria, no puede negar que abrevó en la pingüinera. Más aún si todas sus acciones están impregnadas en la forma y en el fondo del más auténtico linaje K, indudablemente es K.

Massa pasará por Neuquén, encontrará agua para su Molino?

 

Alejandro Vidal

Pte. Bloque UCR

Honorable Legislatura Provincial de Neuquén

    Seguí leyendo en Opinión