Opinión · Martes, 19 de Noviembre de 2013

Las reservas podrían caer 14.000 millones

Mario Brodersohn analiza en este articulo los factores que, de no tomarse medidas cambiarías drásticas, generaran una caída estrepitosa en las reservas internacionales en dólares.

En 2013, el panorama de las cuentas externas es muy negativo. En los primeros diez meses del año, la caída en las reservas internacionales fue de US$ 10.100 millones. Si a su regreso a la gestión de gobierno la Presidenta no toma medidas cambiarias drásticas, esperamos una caída en las reservas internacionales de 14.000 millones de dólares. Ello es el resultado de la combinación de los siguientes factores:

 

 *  Un claro indicador de lo mal que está gestionando el Gobierno es que esta caída en las reservas internacionales se da precisamente en un año en que se da la cosecha de cereales y oleaginosas más elevada en toda la historia argentina (106 millones de toneladas). Además, los altos precios internacionales de nuestros productos de exportación en el primer semestre del año dan lugar a un total de exportaciones de US$ 88.000 millones, que también es el nivel de ventas externas más elevado de la historia. Esta suma exportada es cinco veces más alta que la del promedio anual de la década del 90 (18.600 millones) y 10 veces más alta que la de los 80 (promedio anual 8100 millones).

 

 *  Este nivel récord de exportaciones tiene como contrapartida la crisis energética, que provoca importaciones cercanas a los 13.000 millones de dólares y un déficit externo energético de 7000 millones de dólares.

 

 *  A ello se agregan el atraso cambiario y una brecha entre el dólar oficial y el paralelo que llevaron el turismo internacional a niveles de US$ 10.000 millones en el año, a la cancelación de deudas privadas con el exterior y a postergar la entrada de dólares del exterior.

 

 *  En octubre, el Banco Central vendió en el mercado cambiario 2014 millones de dólares, por lo que si no se toman medidas urgentes podríamos vender por lo menos 4000 millones en noviembre/diciembre.

 

El Gobierno está tratando de ocultar que las reservas internacionales van a estar por debajo de los US$ 30.000 millones, recurriendo para ello a la misma ingeniería contable que utilizó en 2011. En ese entonces, para disimular el impacto sobre las reservas internacionales de la fuga de capitales privados al exterior por 27.000 millones de dólares tomó dos medidas. Por un lado, introdujo el cepo cambiario, y por el otro, se endeudó con el Banco de Francia en US$ 4000 millones. Para obtener ese préstamo tuvo que dar en garantía recursos propios, esto es, las reservas internacionales depositadas por el Banco Central en esa entidad.

De esa deuda de 2011 se canceló en los primeros meses de este año la suma de 3000 millones. Ahora, volvemos a repetir el juego contable de 2011. Desde fines de agosto hasta la actualidad estimamos que el Gobierno volvió a pedir prestados al Banco de Francia los 3000 millones de dólares que había cancelado a principios de año, dejando nuevamente en garantía las reservas depositadas en ese banco.

Esta deuda es un pasivo que no se incluye en la definición de reservas brutas del Banco Central. Lo que está haciendo el Gobierno es transferir a la próxima administración esa deuda de muy corto plazo, con la intención de mostrar un nivel de reservas brutas superior al real.

 

Por Mario Brodersohn

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