Mundo Encubrimiento Miercoles, 30 de Mayo de 2018

Escándalo sexual de ONG’s en África: la ONU lo sabía desde hace años

Un informe de 2001 alertaba sobre situaciones de abusos a menores perpetrado por personal de diferentes organizaciones benéficas. Sin embargo, el organismo internacional sólo tomó escasas medidas, que no resolvieron el drama que siguió durante años más.

Varios trabajadores de las principales organizaciones de carácter humanitario en el Reino Unido fueron hallados culpables por intercambiar comida por sexo, según una investigación realizada en 2001 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

El documento, de 84 páginas, especifica que hubo más de 40 ONG “cuyos trabajadores supuestamente mantenían relaciones de explotación sexual con niños refugiados”.


El informe -que fue elaborado por un equipo de investigación que trabajaba para una ONG llamada Save the Children y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en África Occidental- se publicó en 2002, pero fue ignorado.

“Los resultados fueron poco menos que desastrosos. Se desperdició un informe, un patrón de abuso criminal que quedó impune y un sector de ayuda internacional sumido en una crisis años después debido a un comportamiento que podría y debería haber sido eliminado”, analizó el periódico The Times, que tuvo acceso a la investigación.

Entre las organizaciones involucradas aparece la Cruz Roja, Médicos Sin Fronteras (MSF), el Comité Internacional de Rescate, CARE International y la propia Save the Children. “Nadie obtenía comida sin tener relaciones sexuales primero”, reveló el medio británico. 


En los campamentos de refugiados de Guinea y Liberia el abuso sexual era tan frecuente que la única manera para que muchas familias sobrevivieran era permitir que una adolescente fuera explotada sexualmente por los miembros de las ONG.

El documento tuvo amplia cobertura y dio lugar en su momento a una resolución de la ONU, cuya decisión fue ocultar los datos. El resultado fue el despido de tan solo diez personas, pero ninguna de ellas fue procesada, lavándose así las manos las organizaciones y permitiendo que el problema se perpetuara hasta la actualidad.

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