Emprendimientos · Viernes, 1 de Setiembre de 2017

Phi Cuisine: comer en la proporción de oro

El emprendimiento de Ariel Méndez y Adriana Nielsen busca sumar salud física y espiritual con una alimentación calibrada, en base a número vinculado al desarrollo de la vida. Del 21 al 23 de septiembre darán talleres en el Faena Hotel.

Foto: Raw Club Buenos Aires

Para la mayoría de la gente, el número Phi puede ser simplemente una cifra. Pero Ariel Méndez lleva años dedicados al estudio de este número que representa la proporción de oro.

“Phi me emociona”, dice este hombre que se formó en ingeniería, diseño y filosofía, y creó un sistema de medida de unidad de volumen único para beber en unidades enteras Phi, un número vinculado al crecimiento y al desarrollo de los seres vivos. “Es una verdad matemática, no es un invento. Está vinculada incluso con el desarrollo de las galaxias, con lo regenerativo. El Phi tiene que ver con la vida”, explica.

Después de 20 años sin verse, Ariel se reencontró con su amiga Adriana Nielsen. Ella es la directora de Raw Club Buenos Aires, un espacio dedicado a la comida viva (sin cocción), donde brinda seminarios sobre alimentación enfocada en mejorar la calidad de vida en función de la salud, la mente, el espíritu y el cuerpo.

“Cuando un producto pasa por fuego pierde un gran porcentaje propiedades. Por eso, para mantenerlas, es mejor consumir los productos vivos. En alimentación raw usamos deshidratadores, con los que podés comer un pan o una cracker que parece cocida pero los productos están totalmente al natural”, detalla.

Cuando volvieron a conectarse y se pusieron al día sobre sus vidas, Ariel y Adriana se dieron cuenta de que lo que hacían podía tener mucho en común, y empezaron a diseñar un nueva disciplina que apunta a calibrar la comida vida en proporción de oro. Así nació Phi Cuisine, un emprendimiento que busca sumar salud física y espiritual.

Diario Inédito: ¿Cómo se les ocurrió aplicar Phi a la cocina raw?

“Como el poder de la comida viva es altamente sanador, pensamos que en proporciones vinculadas al número áureo iba a ser la perfección de la forma de alimentar”, dice ella. “Al combinar la comida con el número Phi, apuntamos a ponerle un valor agregado a la alimentación viva. Si la naturaleza nos ofrece este concepto, se puede ir un paso más allá. Por eso estamos experimentando qué sucede al tomar y comer en estas medidas. A nivel personal, siento que la energía está cada vez más liviana, fluye muy fácil todo”, añade.

“Es una propuesta única. Esto es comida viva, y Phi tiene que ver con la vida. Es la forma en la que la naturaleza desarrolla la vida”, insiste Ariel.

DI: Vitalidad, salud y equilibrio son las palabras clave de la propuesta de Phi Cuisine. ¿Tenemos una forma de comer muy desarmonizada, desproporcionada?

“En España hasta el supermercado más popular tiene góndolas enteras de productos orgánicos”, dice Ariel, que vive en el país ibérico la mitad del año, y el resto en Argentina. “Creo que el mundo va en esa dirección, hacia un cambio. Hay un registro de que lo que comemos nos está haciendo mal, y si comemos bien podemos estar mejor. En Buenos Aires hay sectores, pero falta que el cambio llegue a las grandes cadenas de venta de productos alimenticios”, observa. Adriana asiente, y asegura que “la gente misma está pidiendo una alimentación más saludable”.

 

Ambos destacan el crecimiento exponencial en el último tiempo de enfermedades vinculadas a la intolerancia al gluten y a la lactosa. “Las harinas transgénicas tienen tres veces más gluten que las harinas no transgénicas. Por eso producen tanto daño”, dice Ariel, mientras Adriana cuenta que se dedica a enseñar a preparar leches sin lactosa, pan sin gluten, azúcares naturales. “En raw food no se comen carnes ni productos de origen animal. Sí frutas, verduras, algas, brotes y semillas.Y a partir de la combinación de estos ingredientes, podemos preparar pizzas, panes, postres, tartas, tortas, y un montón de cosas deliciosas y nutritivas”, cuenta.

DI: ¿Con reacomodar la alimentación alcanza?

“Sin duda”, sostiene ella. “Hay mucho cambio en lo emocional cuando hacés una alimentación de este estilo, y mucho más si lo hacés en la proporción áurea. Basta con probarlo para comprobar los cambios enseguida”.

DI: Para los que estamos acostumbrados a carne, harinas y huevos, es difícil imaginar la vida sin esos productos. ¿Cómo se puede empezar una vida raw?

“No hace falta dejar de comer carne”, dice Adriana, y sugiere “que el cambio sea paulatino, hacer una transición hacia una alimentación más consciente”. Además, reconoce que “lo que más cuesta es dejar el gluten, porque el cuerpo necesita tiempo para limpiarse de todo eso que es muy adictivo”. Por eso recomienda empezar a incorporar jugos verdes desintoxicantes con clorofila. “Para el que no se anime a probarla, pueden mezclar apio, espinaca, acelga, cilantro, perejil y alguna fruta”, aporta como alternativa. “Al consumir este tipo de jugos naturales, el cuerpo empieza a desintoxicarse”, asegura.

“Desde Phi Cuisine apuntamos a que estos jugos verdes se consuman en esta proporción perfecta para que su calidad sea óptima”, agrega Ariel. “Phi tiene la capacidad de rellenar espacios vacíos. Por eso, beber en proporción áurea va a permitir que llegue a todas las partes necesitadas en el organismo”.

Ariel y Adriana brindarán un taller intensivo con un programa teórico y práctico que incluye recetarios, bibliografía y degustación. Será del 21 al 23 de septiembre a las 19 en el Faena Hotel de Puerto Madero. La inscripción se realiza a través de la página web www.phicuisine.com .

“El que conoce la proporción áurea, se va a encontrar con la propuesta de la alimentación viva, y el que conoce la alimentación viva, va a descubrir el poder de la proporción áurea. Y el que no conoce ninguna de las dos, va a abrir la puerta a un mundo nuevo. Se va a llevar tips para hacer buenos cambios en su vida”, prometen.

Por Lucía Rinaldi
@locutoralu


 

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