Cultura Película Viernes, 4 de Julio de 2014

Película

Con el estreno del “El inventor de juegos” vuelve el cine familiar

Llegó a todas las salas de cine del país la coproducción italiana, canadiense, colombiana y argentina. Una historia imaginativa que busca volver al cine de valores y familia.

Joseph Fiennes, Ed Asner y David Mazouz durante el rodaje.

Se estrenó en las salas de todo el país "El inventor de juegos", la adaptación cinematográfica de la novela del argentino Pablo de Santis. Dirigida por Juan Pablo Buscarini – hacedor de El ratón Pérez (2006) y El arca (2007) – en una coproducción italiana, canadiense y argentina, la película cuenta una historia sobre amigos, familia, sueños y, especialmente, juegos y azar.

Bajo el mando de Disney, junto a Pampas Films y Telefé,  entre otros, la producción manejó un presupuesto de alrededor de 6 millones de dólares. Se filmó íntegramente en la Argentina y contó con la participación de actores extranjeros en su mayoría, salvo en papeles secundarios que los realizaron artistas locales.

Participaron actores de renombre como Joseph Fiennes -Shakespeare en Shakespeare apasionado- encarnando a Morodian, el cruel antagonista,  o Ed Asner, excepcional ganador de cinco Globos de Oro y siete Premios Emmy, como el sabio y consejero abuelo. David Mazouz es Iván Dragó, el protagonista de la historia.

El Inventor de Juegos narra la historia de Iván Dragó, un niño que hereda de su abuelo paterno la fascinación y brillantez en la invención de juegos de mesa. A raíz de ello, participa de un concurso misterioso realizado por la Compañía de juegos Profundos y desde ese momento cambia su vida. Extraños y oscuros sucesos devienen, como la desaparición de sus padres, y comienza una aventura que desafiará y pondrá a volar, o intentará hacerlo, valores como la perseverancia, la lealtad, la amistad y la familia.

Juan Pablo Buscarini cuenta: “El ideal de una película familiar es que padres e hijos vayan juntos al cine, y que luego de un tiempo vuelvan a verlo y a disfrutarlo en casa. Me propuse hacer un thriller de aventuras, una recuperación de un mundo en extinción, sin Internet ni dispositivos electrónicos, donde los abuelos juegan con los nietos un juego de mesa”.

“Esta es una historia en donde la aventura supera la imaginación. No es un película fantástica, es imaginativa, donde todo es posible”, agrega.

La película es maravillosa en su diseño de producción, artística y fotografía. Sin embargo, su montaje no termina de convencer. A lo largo de sus casi dos horas de duración, lo cual es mucho para una película familiar, quiere contar demasiado y así crea una sensación de apuro, donde cada personaje tiene urgencia por participar en la historia de Iván Dragó. De esta manera se superpone y falta un momento de distención en el relato.

Cabe destacar dos cosas. En primer lugar, la coproducción entre estudios de distintos países. Pampa Films (Argentina), Sepia Films (Canadá), DAP Italy (Italia), 7GLab (Colombia) y Disney, distribuidor, lograron llevar adelante un trabajo en conjunto. “Hoy tenemos dos opciones: que nos manden todo o seguir pensando en tener alianzas inteligentes”, afirma  Buscarini. En segundo y último lugar, que para el cine local es muy importante que producciones de tal magnitud tengan lugar en el país, creando trabajo y apostando al futuro de una industria que, desde el inicio del cine, mostró potencial.

 

Por Felipe Albrizio

 

¿Qué opinás sobre esto?