Correo de Lectores por Alejandro Tarruella Miercoles, 20 de Febrero de 2013

A propósito del artículo de opinión de Fortunato Mallimaci

Miercoles, 20 de Febrero de 2013

Leí la nota de Fortunato Mallimaci. Nadie podría dudar de la integridad personal e intelectual que lo caracteriza.

Es una nota conmovedora, sencilla, directa, todo lo que puede hacer una persona cuando tiene conocimiento y lo deja atravesar por la vida y su experiencia personal. Es una nota que revela además, a un pensador nada ambicioso y además abierto a considerar un campo de la acción política, esto es política por suerte, como un espacio para compartir y anunciar buenas nuevas a cada uno y a todos. 

He leído mucho sobre el tema en estos días, incluso sitios católicos profundamente reaccionarios que siguen atados a conspiraciones y horrores medievales. Fortunato ve estos hechos como la posibilidad de una apertura necesaria, producto de un clamor que se expresa en el silencio de la vida de la humanidad.

Cita a Martino o Martini, un pensador jesuita notable, y extiende la mano a suponer que la iglesia atrasada puede alcanzar un camino que la ponga en la huella de los comunes, en el barro de la cotidianeidad. 

Gran nota, gran aporte. Lo que me queda, es decirles gracias por instarme a leerla. 

Un abrazo.-

 

por Alejandro Tarruella. Ciudad de Buenos Aires

    Seguí leyendo en Correo de Lectores