Espectáculos Música Jueves, 24 de Noviembre de 2011

El recuerdo de Eric Carr, a 20 años de su muerte

El baterista del grupo KISS falleció el 24 de noviembre de 1991, casualmente el mismo día que murió Freddie Mercury, a causa de un tumor en el corazón, cuando tenía sólo 41 años y estaba en el mejor momento de su carrera musical. Hoy lo recordamos.

Eric Carr, cuyo nombre real era Paul Charles Caravello, dejó de existir a los 41 años de edad, víctima de un tumor en el corazón, patología conocida comúnmente como “mal itálico”, debido a que es una enfermedad que suele afectar a las personas originarias de la zona del sur italiano de donde provenían sus padres.

Quiso el destino que Carr, baterista de KISS, falleciera el mismo día que Freddie Mercury, por lo que la noticia de su deceso fue eclipsada por el gran impacto que causó la desaparición física del líder de Queen.

Carr, nacido en Brooklin, Nueva York, el 12 de julio de 1950, se incorporó a la legendaria banda de rock en 1980, después de haber audicionado para los miembros del grupo, que buscaban reemplazante para Peter Criss, a quien habían “invitado gentilmente” a abandonar la formación debido a sus problemas con el alcohol, que entorpecía su actividad.

Años más tarde, el cantante de KISS, Paul Stanley, recordaría: “Nos topamos con un tipo que se ganaba la vida limpiando estufas y lo primero que nos dijo fue ‘Encantado de conocerlos, vamos a tocar’. Empezamos a tocar y sonaba como un trueno, aún cuando era el más bajito de los cuatro. Creo que lo que nos terminó de convencer fue cuando nos pidió un autógrafo al terminar la audición”.

Por su parte, el bajista Gene Simmons contó que le preguntó por qué quería un autógrafo, a lo que Carr respondió que si elegían al otro postulante –Bob Rondinelli-, quizá no volvería a verlos.

Desde ese momento, el “pequeño gigante” de Brooklin se adueñó de la batería de la banda, y le impuso una impronta personal inigualable. Es imposible olvidar la imagen de Carr rodeado por todos los elementos de percusión, que incluían un doble bombo, lo que hacía que su figura pareciera aún más pequeña.

El baterista grabó una versión de la canción “Beth”, compuesta por su antecesor y ganadora del único premio Grammy de la banda, que fue definida por los fans como mejor que la original.

En 1991 Carr llegó a grabar la canción “God gave rock’n’roll to you II”, que aparecería en el disco “Revenge”, en la que cantó los coros, además de tocar la batería. También participó en el videoclip, en la que sería su última aparición pública.

El 24 de noviembre de ese año pasó a integrar la larga lista de grandes músicos que dejaron este mundo en su plenitud, cuando todavía tenían mucho que aportar al arte. Todavía resulta difícil creer que ya no esté, sobre todo cuando se escucha su batería, tocada con tanta energía, en temas como “I love it loud”, “Heaven’s on fire” o “Lick it up”, o cuando se oye su voz, como en el videoclip que acompaña este recuerdo.  

 

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