Opinión Jueves, 31 de Diciembre de 2015

La fuga de los Lanatta y Schillaci y la responsabilidad de sanear las instituciones de seguridad

Por Ricardo Alfonsín

Jueves, 31 de Diciembre de 2015

La seguridad en el territorio bonaerense no podrá resolverse sin un saneamiento profundo de las instituciones que tienen por objeto asegurarla: la Justicia, la Policía y el Sistema Penitenciario.

Existen en ellas miembros que mantienen relaciones de connivencia con diversas formas del delito y la criminalidad organizada. Se trata en realidad de grupos minoritarios, pero con potencialidad de hacer fracasar cualquier esfuerzo. Otra herencia de la "década ganada".

Esa tarea de saneamiento será posible si hay un fuerte compromiso de todas las fuerzas políticas y de la propia sociedad. 

Ocurre que las políticas de saneamiento pueden, al principio y paradójicamente, devenir en un aumento de la inseguridad. Los propios afectados, con el propósito de desestabilizarlas, podrían provocar esta situación. Ello podría generar desánimo y desconfianza en la sociedad acerca del camino iniciado.

Sin un fuerte compromiso y disposición de todos para sostener y defender las políticas implementadas, procurando generar conciencia acerca de la necesidad de perseverar en ellas, se allanará el camino a los corruptos.

Este compromiso, así como la disposición a compartir responsabilidades, solo será posible si el oficialismo gobernante ofrece a todas las fuerzas políticas y a las instituciones más autorizadas de la sociedad civil, la posibilidad de participar no sólo en la elaboración de las políticas, sino también en su implementación; y si la oposición responde con lealtad democrática y sin especulaciones.

 

Por Ricardo Alfonsín, diputado nacional y presidente del Comité Radical de la provincia de Buenos Aires.

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