Cultura Arte Jueves, 4 de Junio de 2015

La Ira de Dios estalla en Villa Crespo con artistas nacionales e internacionales

Un grupo de jóvenes provenientes de Córdoba, Mendoza, Inglaterra, Perú, Austria, Estados Unidos, Portugal, Italia y Brasil exhibirán sus trabajos realizados durante su residencia en el espacio.

La inauguración será el viernes 5 a las 19.

El arte pisa fuerte en el barrio porteño de Villa Crespo. Con la llegada de importantes galerías, la zona se convirtió en un paseo obligado para los interesados en el tema. Uno de los lugares a visitar es La Ira de Dios, un innovador espacio que abrió su estudio al público el pasado viernes 5 para mostrar el trabajo realizado por ocho artistas internacionales y dos argentinos durante su residencia allí.

Se trata de un taller inmenso, con un entrepiso y paredes blanquísimas. El olor a pintura y humedad invade el ambiente, que se llena de voces retumbantes en distintos idiomas. En el centro cuelga una vasija blanca, parte de una obra. Los artistas se encuentran en plena acción.

Pablo Caligaris fundó La Ira de Dios hace cinco años y define al proyecto como “un espacio de arte contemporáneo independiente dirigido por artistas para artistas”. Explica que es un “espacio libre que no está centralizado en la comercialización de la obra” donde se hacen exposiciones enfocadas en “fotografía, instalaciones, nuevos medios y performances”. Desde su nacimiento, se realizaron unas 35 muestras y dos programas de residencias.

“La verdad que vivir en Buenos Aires me parece que es un lujo. Si hay alguna falencia tiene que ver con las posibilidades económicas, con la circulación de dinero que hay en el mercado del arte y con lo lejos que estamos. Traer una muestra de afuera o hacer algo internacional es muy caro para nuestro cambio, pero después a nivel actividad es una amansadora. Creo que los que vivimos acá, a la velocidad que tenemos que vivir, no lo llegamos a aprovechar de ninguna manera. Hay gente de calidad, hay muchas cosas interesantes. Lo que falta es más apoyo del Estado al arte contemporáneo”, asegura.

Más tarde, varios de los artistas extranjeros que se encuentran trabajando en el espacio coincidirán con Caligaris, y remarcarán el carácter “abierto, menos elitista y snob” del ambiente local comparado con grandes ciudades como Nueva York o Londres. Puntualmente, Amber Doe, proveniente de la “Gran Manzana”, afirmará: “Estoy sorprendida de lo concurridas que son las exhibiciones, no esperaba que la población estuviera tan comprometida con el arte. No es el caso de Nueva York, no es el caso de muchos lugares. Es mucho más fácil hablar con el artista, hay más intención de intercambiar información. Es, en general, más abierto”.

Por su parte, la londinense Anousha Payne dirá que aquí “la gente es más sincera” y que en la capital inglesa “los aristas jóvenes están perdidos”. En cambio, “acá la gente trabaja en forma conjunta, se ayudan entre ellos”.

Los artistas que decidieron hacer la residencia en La Ira de Dios transcurren su tercera década de vida, y se nota: sus trabajos giran en torno a esculturas efímeras, videoarte, performances e instalaciones, para lo cual utilizan tecnologías como scanners 3D y software de videojuegos.

“Me inspira cómo el mundo virtual y el desarrollo de la tecnología cambió la manera en que definimos a la experiencia física y nuestra conexión emocional con los lugares”, lanza Hattie Ball, de Inglaterra, quien salió a recorrer el barrio de Palermo escuchando una audioguía, y cada vez que la grabación le indicaba un lugar de importancia que debía observar, ella levantaba un objeto de la calle, como una botella de cerveza, una lata de gaseosa, un ladrillo. Después, realizó una reconstrucción virtual del recorrido y con un scanner 3D tomó las imágenes de esos objetos y las incluyó. El resultado: una especie de videojuego donde esos elementos flotan “como cuando tenés que agarrar las monedas”.

Los argentinos no se quedan atrás. Damián Linossi, de Córdoba, presentó un videoarte sobre las “estrategias de ilusión sociales que uno adopta frente a ciertas situaciones”, mientras que Andrés Piña, de Mendoza, exhibió una escultura con movimiento hecha con objetos e impulsada por el agua en distintos estados.

Sin embargo, hay esencias que nunca cambian. Nicoletta Aversperg, que nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Austria e incluyó una silla de ordeñe perteneciente a su bisabuelo en una de sus obras, asegura: “Yo no sé qué me lleva a hacer arte pero te puedo decir que me hace seguir. Hacer arte es como jugar”.  

La exposición en La Ira de Dios estará abierta hasta fines de junio, y se la podrá visitar de miércoles a viernes por la tarde en Aguirre 1029. La entrada es libre y gratuita.

Artistas participantes:                

Nicoleta Auersperg (Austria) www.nicoletaauersperg.com
Hattie Ball (Inglaterra) www.hattieball.com
Sara Benaglia (Italia) www.italianarea.it/artista.php?artista=BESA&let
Paula Blower (Brasil) www.paulablower.com
Rudolph Castro (Perú) www.rudolphcastro.wordpress.com
Amber Doe (EEUU) www.amberdoe.co
Damián Linossi (Argentina) www.damianlinossi.blogspot.com.ar
Anousha Payne (Inglaterra) www.anoushapayne.com
Andrés Piña (Argentina) www.cargocollective.com/andrespina
Joana Silva (Portugal) www.cargocollective.com/joanatsilva

 

Por Marisol Lema, de la redacción de Diario Inédito

 

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