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Opinión | Miercoles, 22 de Febrero de 2017· Por el Centro de Estudiantes de Derecho-UBA

Once: la corrupción mata

La tragedia del Chapa 16 dejó al desnudo el entramado de la corrupción kirchnerista y un sinfín de subsidios que nunca fueron utilizados para su verdadero propósito, que era mejorar el servicio de transporte público y no para que los funcionarios públicos se enriquecieran a costa de ellos.

Un día como hoy, pero hace cinco años, un tren chocó contra el freno neumático de la plataforma N° 2 de la Estación de Once a las 8:32 am, y dejó un saldo de 51 personas muertas y una más por nacer.

Hoy esas 51+1 personas ya no festejan cumpleaños, aniversarios, días del padre, madre o niño, ya no ven sus sueños y aspiraciones hacerse realidad.

La desidia, la corrupción y el olvido de lo que significa servir desde el Estado nos deja la tragedia ferrocarril más imponente y dura de nuestra historia.

Antes de la Tragedia de Once, los usuarios del Ferrocarril Sarmiento viajaban como podían, con una frecuencia que daba vergüenza, con medidas de seguridad que no existían.

La tragedia del Chapa 16 dejó al desnudo el entramado de la corrupción kirchnerista y un sinfín de subsidios que nunca fueron utilizados para su verdadero propósito, que era mejorar el servicio de transporte público y no para que los funcionarios públicos se enriquecieran a costa de ellos.

Hoy ninguno de los cinco funcionarios imputados en la causa está cumpliendo sentencia por su responsabilidad en el hecho.

El Chapa 16 hizo que por primera vez nos replanteemos como sociedad cuál era el servicio de transporte público que tenemos: deficiente y peligroso en muchas cuestiones. Por eso exigimos que el cuidado y mejoramiento del servicio público de transporte sea una política de Estado, el gobierno (sin importar las banderas políticas) le debe garantizar al pueblo un servicio eficiente, con la suficiente frecuencia para no viajar como ganado, con coches de última generación y no de hace 30 años, con seguridad policial tanto en los vagones como en las estaciones, así como también asistencia médica. Pero así como esto tiene que ser garantizado, es necesario que como usuarios respetemos el servicio, lo cuidemos, lo hagamos nuestro, porque es nuestro.

Hoy hace cinco años que todos somos ONCE. No dejemos que vuelva a pasar. Es responsabilidad de todos nosotros.

 

Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho de la UBA

@FranjaDerecho


Claves de esta noticia: tragedia de once | chapa 16 | franja morada | |

Opinión en Diario Inedito

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Once: la corrupción mata

La tragedia del Chapa 16 dejó al desnudo el entramado de la corrupción kirchnerista y un sinfín de subsidios que nunca fueron utilizados para su verdadero propósito, que era mejorar el servicio de transporte público y no para que los funcionarios públicos se enriquecieran a costa de ellos.