Política · Miercoles, 30 de Noviembre de 2016

“Podemos cooperar con la Argentina con tecnología de punta”

En diálogo con Diario Inédito, el embajador de Ucrania en Argentina, Yurii Diudin, se refirió así a las relaciones entre ambos países. Aseguró que se puede mejorar el comercio bilateral para “diversificar el intercambio y hacerlo más tecnológico” y no solamente de productos agrícolas.

El embajador ucraniano valoró la apertura del nuevo gobierno

En una entrevista con Diario Inédito, el embajador de Ucrania en Argentina, Yurii Diunin, se refirió a temas vinculados a las relaciones bilaterales y no dejó de comentar el conflicto entre su país y Rusia a quien sostuvo que “hay que sancionar por violar derechos”. En ese sentido consideró que los cambios presidenciales en los países más poderosos de Europa y en los Estados Unidos  no deberían incidir ya que las sanciones “no dependen de un solo país”.

Diario Inédito: ¿Cómo es la relación de Ucrania con la Argentina?
Yurii Diudin: Nuestra relación con la Argentina data de bastante tiempo. Pocos saben que las turbinas de la central de Salto Grande son de producción ucraniana. Tenemos 14 turbinas producidas en los años 70 de producción ucraniana, cuando formábamos parte de la Unión Soviética. Ahora tenemos un proyecto de aumentar el volumen de esas turbinas. También hay transformadores de trasmisión eléctrica de fabricación ucraniana.

DI: ¿Por qué tienen un buen desarrollo industrial?
YD: La Unión Soviética estaba dividida en zonas. A Ucrania le tocó la parte de altas tecnologías, equipos energéticos, tecnología espacial. Produjimos cohetes lanzadores que fueron utilizados en proyectos conjuntos con Estados Unidos y otros países que fueron lanzados desde las bases de la Unión Soviética.

DI: ¿Tienen los recursos humanos capacitados?
YD: Exactamente. Hemos logrado preservarlos. En su mayor parte se han quedado en el país y siguen desarrollando esas áreas y tecnologías. Se habla de Ucrania como un país agrícola por excelencia, del granero de Europa, de la Unión Soviética. Eso es verdad, somos el primer país productor de aceite de girasol, somos el sexto o séptimo en la producción de trigo, muchos cereales como cebada, maíz, carne de cerdo, vacuna. Pero al mismo tiempo tenemos un desarrollo de industria de punta bastante grande, que nos permitiría cooperar con Argentina. El mayor avión del mundo, el Antonov 225, con capacidad de carga de 150 toneladas, es producido en Ucrania. No hay aviones similares en capacidad de carga. Tenemos cosas para ofrecer, hemos hablado con varios ministerios argentinos, el de Defensa, Energía sobre nuestros proyectos. Creo que vamos a avanzar en algunos de ellos porque están muy interesados en nuestra tecnología.

DI: ¿Cómo es Ucrania?
YD: Somos el país más grande de Europa, sin contar a Rusia que es euroasiático. Tenemos una superficie de 603 mil kilómetros cuadrados. Mucho menos que Argentina pero con una población de 45 millones de habitantes. Somos más grandes en territorio que Alemania, Francia o España pero más chicos en población. Tenemos dos tipos de relieve; las planicies centrales, las famosas estepas ucranianas, la tierra negra más fértil del mundo. Una anécdota que pocos conocen: Cuando los nazis ocupan parte de la Unión Soviética y ocupan toda Ucrania, se llevaron muchas cosas, objetos de oro, arte. Y entre esas cosas se llevaban tierra en vagones para Alemania porque no había tierra tan fértil, rica en humus. Tenemos esa tierra, estas planicies que es la parte más agrícola. Y en occidente tenemos los montes Cárpatos, que es la frontera con Eslovaquia, con Polonia, con Rumania. Hay un poco de montaña en Crimea pero en general el relieve es muy plano. Tenemos el río Dnipro, grandes recursos energéticos y salida al mar Negro. El clima es más templado que en Rusia, con inviernos fríos. Con 5 o 7 grados bajo cero. Veranos bastantes calurosos con 30 o 35 grados.

DI: ¿Es un destino turístico considerado por los argentinos?
YD: No, lamentablemente por la distancia hay que hacer trasbordo en Europa. Hay argentinos que viajan, hay un acuerdo por el cual hasta por 90 días no se necesita visa para los argentinos para entrar, ni para los ucranianos para venir acá. Tenemos lugares turísticos para visitar. Odessa es una joya en el mar Negro. Kiev es una capital antigua con algunas catedrales que no fueron destruidas, que tienen mosaicos del siglo XI. El occidente de Ucrania tiene ciudades muy bonitas, de estilo europeo. Ucrania tiene mucho que mostrar a los turistas.

DI: ¿Y Argentina como lo trata a usted?
YD: Bien, sobretodo con la apertura que tenemos con el gobierno de Macri. Hay muchos planes, yo hablo mucho con los ministros. En la cancillería me tratan bien. Hace poco tuvimos la visita del vicecanciller que hizo consultas políticas en Ucrania. Planteó muchas cosas para el próximo año que se cumplen 25 años de relaciones diplomáticas. Tenemos que hacer muchas cosas, coordinar una visita de alto nivel de Ucrania para acá, organizar la comisión económico-comercial, y otro tipo de eventos, de festejos con la comunidad. Hay muchos planes para 2017 que vamos a cumplir

DI: ¿Cómo es la relación bilateral, qué es lo que más intercambiamos?
YD: Por ahora son más los insumos y la materia prima. Me da pena porque en el siglo XXI no es el comercio que pretendemos. Mi objetivo es diversificar y hacer más tecnológico el intercambio. Por eso siempre hablo de turbinas, de generadores, de aviones. Los motores de los helicópteros de la Fuerza Aérea Argentina son todos ucranianos. Ahora hay un grupo de oficiales, de ingenieros de la fuerza para ver cómo recapacitar esos motores. Me interesa más ese tipo de intercambio que lo que estamos teniendo hasta ahora que es más pescado, productos agrícolas.

DI: Siendo dos países con importante producción agrícola deberíamos ser complementarios en otras cosas.
YD: En agricultura también podemos ser complementarios. Argentina tiene tecnologías que nosotros no tenemos, que están poco desarrolladas como las silobolsas. Se están interesando más por esa tecnología. La siembra directa que en Ucrania no se utiliza, se trató pero no se pudo.

DI: ¿Le comentó esto a la gente del gobierno con la que se reunió?
YD: Por supuesto. Yo quiero traer un grupo de empresarios ucranianos para que vean como son las tecnologías, para que aprendan. Y también quiero llevar empresarios argentinos para que aprendan algo de lo que tiene Ucrania. Mi idea es intercambio comercial y empresarial.

DI: ¿Cómo está Ucrania ahora?
YD: Está bastante complicada la situación por la agresión que estamos sufriendo por parte de Rusia. Primero nos sacó una parte del territorio, la península de Crimea y ahora haciendo una guerra en el este de Ucrania, ocupando 5 por ciento del territorio y tenemos que defenderlo, defender nuestra soberanía e integridad territorial. Eso nos quita muchos recursos, nos priva de hacer muchas cosas que quisiéramos. Rusia no nos perdona que queramos salirnos de la Unión Euroasiática que están creando e irnos hacia Europa. Nuestro objetivo es irnos hacia la Unión Europea. Ucrania siempre ha pertenecido a Europa. El primer estado eslavo oriental de la historia fue la Rus de Kiev, siglos IX, X, XI, XII. Los príncipes de Kiev de entonces eran casados con los reyes de Europa. Era uno de los estados más desarrollados de Europa, solo comparable con Constantinopla, el Imperio Bizantino. Después llegaron las invasiones, las destrucciones. Los tártaros y mongoles en el siglo XIII destruyeron Kiev, que era la mayor capital europea. Ahí empezó el declive de lo que era Ucrania. Más tarde sufrimos otras invasiones, del imperio Otomano, Polaco, Austro-Húngaro, Ruso y finalmente la Unión Soviética. Ucrania, a pesar de tener más de dos mil años de historia como nación, como pueblo, apenas cuenta con 25 años de independencia nacional. La conseguimos después de la desintegración de la Unión Soviética.

DI: Una historia que no ha permitido el desarrollo de una nación como tal. ¿Cómo está ese desarrollo, condicionado por lo que haga Rusia?
YD: Tenemos el apoyo de Europa. El presidente francés François Holland, la canciller alemana Ángela Merkel se reúnen periódicamente con los presidentes de Rusia y Ucrania para que se resuelva el problema. Rusia no quiere que se resuelva, no le interesa. A pesar de firmar documentos no hacen nada para parar esa guerra. No sacan sus tropas del territorio de Ucrania. Dicen que no están ahí y todo el mundo sabe que están. Hoy la tecnología satelital permite ver los tanques, hasta las placas de los vehículos que están ahí. Sabemos cuántas tropas rusas están en Ucrania y lo que están haciendo y ellos lo niegan.

DI: Los rusos sostienen que la mayor parte de la población de Crimea es rusa, a diferencia de más al oeste de Ucrania. También hay mucho debate sobre la autodeterminación de Crimea.
YD: Los habitantes originarios de la península de Crimea eran los tártaros. Los tart de Crimea que vivían hace siglos cuando existía el Imperio otomano. Stalin en 1944 desterró a toda la población tártara de Crimea supuestamente por haber colaborado con los nazis alemanes. Metieron a miles de personas, mujeres, niños en vagones y los llevaron al Asia central, a Siberia donde muchos murieron y nunca más regresaron. Después de la guerra trajeron a los rusos de Rusia para repoblar y ellos no sabían cómo utilizar esa tierra, no tenían práctica, eran suelos muy diferentes. Crimea tuvo bastante declive en la época de posguerra hasta que le fue entregada a Ucrania que la desarrolló bastante. Crimea es un balneario por excelencia, tiene el mar Negro. Los zares veraneaban allí. Ucrania hizo muchísimas inversiones allí desde 1954. Los rusos que están allí son implantados no son una población autóctona. No podemos hablar de autodeterminación de una población implantada.

DI: Cuando se habla de las elecciones en Ucrania, uno veía al país tajantemente dividido en mitades. La parte oriental rusófila y la occidental eurófila. En esos momentos había dos partidos mayoritarios, uno de cada sector ¿Eso sigue igual hoy?
YD: Esa división fue un poco artificial. Es lo que los políticos de entonces trataban de implantar. Lo aprovecharon siempre. Los ucranianos rusoparlantes no son menos patriotas y eso quedó evidente los últimos tres años luego de que el ex presidente Viktor Yanukovych se negó a firmar el acuerdo de cesión con la Unión Europea lo que desató la protesta de Maidan con la gente que salió a las calles, tres meses de invierno duro en las calles hasta que fueron dispersados por las fuerzas policiales. Yanukovych tuvo que huir y el país entró en un periodo muy inestable. Pero después se despertó una conciencia nacional muy grande. Los primeros voluntarios que fueron al frente a combatir a los rusos fueron de la región centro, ruso parlantes. Y los pro europeos los apoyaban en todo. Ya no existe esa división, fue artificial. Todos somos bilingües porque en la Unión Soviética era obligatoria la enseñanza de ruso en las escuelas, el ucraniano estaba relegado a un segundo plano. Ahora no, el 90 por ciento de las escuelas es todo ucraniano, las universidades todo en ucraniano.

DI: Hubo cambios importantes en el mundo, en Estados Unidos se eligió a Donald Trump como presidente, quien dice tener muy buena relación con Putin ¿Cómo los afecta esto?
YD: Trump ha dicho cosas diferentes en campaña que ahora. Cuando se presidente efectivo creo que el discurso va a ser distinto. Por otro lado, la política exterior norteamericana no depende de una sola persona, tienen el Congreso. Y los republicanos han apoyado más a Ucrania que los demócratas. Los legisladores, los senadores, los diputados incluso han votado por prestarle a Ucrania armas letales, lo que los demócratas no querían. Mucho va  a depender del equipo de Trump, de la gente que lo va a rodear, del secretario de Estado, el consejero para relaciones internacionales. De las personas que se están hablando para estos puestos hay muchos amigos de Ucrania. Trump solo puede hablar muchas cosas pero hacer algo sin el apoyo del Congreso, de sus consejeros le será muy difícil.

DI: También está el Departamento de Estado, la cancillería que de todos los estamentos de la administración norteamericana es el más autónomo. No va a haber un giro copernicano.
YD: Exactamente. El Departamento de Estado impuso las sanciones duras a Rusia por las agresiones a Ucrania, por quitarnos Crimea. Esas sanciones siguen y seguirán vigentes. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea están presionando a Rusia para que deje esa pelea contra Ucrania.

DI: En Europa se vienen varias elecciones importantes. En Francia, en las internas de la centro derecha ganó alguien que ve a Putin con buenos ojos. ¿Tienen miedo que cambie ese apoyo que tuvieron de la Unión Europea?
YD: No creo que el apoyo cambie porque la Unión Europea son 28 países. Por más que sea Alemania, Francia, los más grandes el apoyo en sí de la Unión va a seguir más allá de quien gane en Alemania, en Francia. Vamos a acompañar las elecciones, su desarrollo. Pero el apoyo va a continuar porque se trata de los valores universales. Rusia ha violado derechos universales, internacionales y eso tiene que ser castigado. No depende del líder de un país.

DI: En materia cultural hay bastante presencia de la comunidad. ¿Ustedes los están apoyando desde la embajada?
YD: Los estamos apoyando y me invitan a los actos. En el conurbano bonaerense hay muchas colectividades ucranianas en diferentes localidades. En Lanús, Avellaneda, Quilmes, Berazategui. Hay escuelas ucranianas, los chicos de 5, 6 años estudian en ucraniano los sábados. Me impresiona que esa nueva generación que son argentinos, cuarta generación de ucranianos que tienen en su mente su origen ucraniano. Por más que no hablen el idioma tratan de seguir con las costumbres, los hábitos de sus antepasados. Van a los ballets, a la iglesia, se visten a la manera ucraniana. Se preservan las tradiciones. Claro que la asimilación tiene lugar, es un proceso inevitable pero igualmente siguen preservando las tradiciones.

DI: Hubo ucranianos de origen judío que vinieron escapando del nazismo, con la caída de la Unión Soviética hubo otra oleada. ¿En estos 400 mil están incluidos todos?
YD: Todos, pero principalmente hablamos de las generaciones más viejas. La primera corriente inmigratoria fue en 1897. En año próximo vamos a festejar los 120 años de los primeros inmigrantes ucranianos a Apóstoles, en Misiones. La mayor inmigración fue entre la primera y segunda guerra mundial en los años 20 y 30. Y los que hoy están aquí, en su mayoría son los nietos y bisnietos de los que llegaron en esos tiempos. La inmigración pos segunda guerra fue la tercera ola y la cuarta ola fue en los 90 cuando Menem abrió la inmigración. De la cuarta ola muchos usaron Argentina como un trampolín para ir a Estados Unidos, a Canadá. Aprovechando la apertura que tenía el país no son muchos los que se quedaron. Cuando voy a Misiones, a Chaco me da la impresión que estoy en una aldea ucraniana, salvo que hablan castellano.

DI: ¿Un pueblito de Misiones donde haya visto más ucranianos?
YD: Apóstoles, en Posadas, en Chaco está Presidencia Roque Sáenz Peña, San Bernardo. Hay colonias más pequeñas en Corrientes, Córdoba. En Misiones se calcula que hay 100 mil ucranianos sobre una población de un millón. Es decir que uno de cada diez es de origen ucraniano.

DI: ¿Son todos cristianos ortodoxos?
YD: No, los que salieron de la parte occidental de Ucrania, de la parte ocupada por Polonia son en su mayoría lo que llamamos greco católicos, una mezcla de religiones. Cuando Polonia vino, la población ya era ortodoxa. Querían implantar el catolicismo pero no era fácil a la fuerza. Mezclaron las dos religiones y se hizo la greco católica o católica de origen bizantino. Acá un 90 por ciento son greco católicos, un 10 por ciento son ortodoxos.

DI: ¿Son fanáticos de Ucrania?
YD: Si, nos apoyan en todas las causas que hace la embajada. Muchas manifestaciones contra Rusia, incluso contra Putin cuando estuvo en la Casa Rosada. También en lo cultural, en los festejos, en Buenos Aires celebra Ucrania. Se reúnen miles de personas y hay conciertos, hay baile, comida típica, música, suvenires a la venta. Además nos apoyan en las gestiones de la embajada con el gobierno argentino y con los gobiernos provinciales. En Misiones cuando me reuní con el gobernador me acompañaron intendentes ucranianos de varias localidades.

DI: ¿Es buena la comida ucraniana en Argentina?
YD: Los hábitos son diferentes. No comemos tanta carne buena. Me gusta pero es un poco demasiado para nuestro gusto. Nosotros comemos más carne de cerdo.

DI: En los restaurantes ucranianos en Argentina ¿El gusto es el mismo o faltan especias, el toque ucraniano?
YD: El ucraniano cocina muy bien en casa pero no abre restaurantes. Le falta emprendedorismo. Son muchos años de sovietismo. Pero en las iglesias y en los centros culturales cocinan perfectamente.

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