Opinión · Lunes, 7 de Noviembre de 2016

"El populismo apela al miedo y anida ultranacionalismos xenófobos"

El dirigente radical criticó las polémicas declaraciones de Miguel Ángel Pichetto sobre los inmigrantes y responsabilizó al kirchnerismo por el delito y la inseguridad que hoy vive la Argentina.

En Europa en particular y en el mundo en general hay miedo a los terroristas, a los migrantes y refugiados sirios. Hay miedo al extranjero y miedo al otro.

Los ciudadanos de las grandes capitales de los países de Europa se encuentran aterrorizados. Son presa común de la amplificación que hace la prensa amarillista de distintos problemas que son asociados y ligados exclusivamente al accionar de los migrantes (crímenes sexuales, asesinatos, robos y droga).

La crisis de identidad de Europa hace que los gobiernos manden militares a las fronteras a reprimir y se recluyen así en una actitud de egoísmo. La derecha se monta sobre los problemas con la vieja receta del populismo ultranacionalista de puro presente y soluciones mágicas que tanto daño ha causado en el pasado.

En este contexto mundial, días pasados el Senador por la Provincia de Río Negro Miguel Angel Pichetto sostuvo que el problema de la Argentina es la inmigración que nos saca trabajo, nos ocupa nuestros hospitales y delinque con la droga.

Pichetto además, asoció al inmigrante con el delito, como sucede en Europa con los ultranacionalismos de la derecha. Dijo que los inmigrantes que vienen al país son la resaca de Latinoamérica.

Los argentinos somos europeos expatriados -decía Borges- y todos venimos de los barcos. Si algo ha hecho grande a nuestro país y nos mantiene a la vanguardia del pluralismo y tolerancia étnica en el mundo, es nuestra tradición de recibir a todo aquel que quiera habitar el suelo argentino.

Aún con los problemas de falta de presupuesto, material de trabajo, infraestructura adecuada, inversiones, recursos, equipamiento y condiciones dignas de trabajo nuestro sistema público de salud y nuestra educación pública son valoradas por los extranjeros e inmigrantes de todo el mundo, por su calidad y sus recursos humanos.

En nuestras aulas, universidades y hospitales públicos hay argentinos que trabajan como héroes anónimos, produciendo a veces milagros, en condiciones de trabajo adversas.

Argentina siempre mostró al mundo una ciudadanía abierta, solidaria, generosa, que contrasta con la que se cierra sobre sí misma y su ombligo, como ocurre en muchos lugares de Europa y del mundo. Es un saludable e histórico mensaje el de nuestro país, un mensaje fuertemente antidiscriminador que valora la integración.

Los argentinos tenemos claro que querer a nuestro país no significa abrazar una sola identidad sino varias, que tener cualquier religión o ninguna, ser de color o blanco, migrante, extranjero, judío, musulmán o inglés; pobre, tradicional o elitista, solo indican que los orígenes de cada uno importan poco o nada a la hora de poder vivir, trabajar, soñar y morir en nuestra tierra.

Los dichos del Senador Pichetto no sólo son injustos con los extranjeros que vienen a nuestro país a estudiar y trabajar, y muchas veces son explotados o se los contrata en negro; también son mentira.

Los extranjeros de trabajo nada tienen que ver con el delito y su número no incide en los problemas del sistema de salud y sus turnos en la atención. Ese colapso, se debe a la cantidad de ciudadanos que vienen desde la provincia de Buenos Aires y del país a atenderse en Buenos Aires y son derivados para todo tipo de tratamientos, operaciones y controles.

El delito y la inseguridad no tienen como responsables a los extranjeros sino al Gobierno que estuvo al frente de la Argentina por 12 años, al que Pichetto acompañó y fue un conspicuo representante.

Ese gobierno generó la herencia del narcotráfico y la instalación narco y es ese gobierno el que se asoció a sectores narcos que denuncié en febrero de este año, junto con Venezuela y las FARC, para inundar de droga a la Argentina e importar narcotraficantes.

Pichetto se queja, en tal caso, de lo que hizo en su irresponsable declaración. Fue su Gobierno, el del FPV, el responsable del narcotráfico y la inseguridad que hoy vive el país. Los extranjeros que delinquen en el país, en todo caso, son los asociados a la mafia gubernamental que organizaron los Kirchner en el país para delinquir.

Repudio pues, el intento de generar desprecio y discriminación social y económica sobre los padecimientos que viven y sufren hoy inmigrantes honestos y trabajadores, a los cuales se busca estigmatizar, culpar y marginar injustificadamente.

Los problemas nuestros no son los extranjeros e inmigrantes. Nuestros padecimientos vienen de haber consagrado la impunidad, que ha sido la partera de nuestros males y de tanta corrupción por años. Nuestro problema es la falta de federalismo que agobia y la falta de justicia que desgarra.

De ese modo, resulta claro que debemos seguir siendo un faro en Latinoamérica y el mundo en nuestra mentalidad de recibir a todo aquel que quiera venir a trabajar, estudiar y vivir en nuestro país.

Tal vez, también seremos de ese modo, un freno a la avanzada ultranacionalista populista xenófoba.

 
Dr. Alvaro de Lamadrid
Dirigente UCR CABA

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