Economía Reforma Jueves, 12 de Abril de 2018

La Ciudad adhirió al pacto fiscal: repercusiones

La medida impulsada por el Gobierno nacional fue aprobada por la Legislatura porteña. Mientras los dirigentes del oficialismo destacaron que se trata de “una apuesta al crecimiento”, desde la oposición afirmaron que “es una ley de ajuste”.

La Legislatura porteña aprobó –con 39 votos a favor, 15 en contra y 3 abstenciones- la adhesión del gobierno porteño al pacto fiscal impulsado por la Nación, que estableció nuevos lineamientos de comportamiento fiscal y financiero para las provincias, a cambio de la quita de la retención de coparticipación para la Caja de la ANSES. 

De esta manera, en el marco de una sesión ordinaria, se ratificó la adhesión de la CABA al Régimen federal de Responsabilidad Fiscal y Buenas Prácticas de Gobierno, instituido por la Ley Nacional 25.917.

La medida fue elogiada por los representantes del oficialismo y cuestionada por la oposición, que la tildó como una “ley de ajuste”.

La presidenta de la Comisión de Presupuesto y diputada de Vamos Juntos, Paula Villalba, sostuvo que “estamos haciendo una apuesta al crecimiento de la Argentina; para que en cada jurisdicción hayan más inversiones, que impulsen al sector productivo y hagan crecer las economías regionales”. “Otra arista de enorme relevancia que prevé el pacto suscripto, es recuperar el superávit fiscal”, recalcó.


Fernando Vilardo, de Autodeterminación y Libertad, denunció que el proyecto “es parte de un acuerdo del Gobierno, del radicalismo, del PJ y de gran parte de la dirigencia política” y advirtió que “quieren hacer retroceder la calidad de vida de la población”. “Votar este acuerdo es votar porque haya menos becas en el CONICET, es avalar los despidos en el Hospital Posadas y en el INTI”, afirmó.

Por su parte, el legislador del PTS Patricio Del Corro consideró que “esta ley es de ajuste para el pueblo trabajador; se la quiere hacer pasar como una ley de sentido común pero no se dice a quién se está beneficiando y a quién perjudican”. “Le bajan los impuestos a las grandes empresas y terratenientes, mientras le roban a nuestros abuelos y bajan los salarios a los trabajadores”, analizó.

En tanto, el radical Juan Francisco Nosiglia ponderó “la iniciativa del Gobierno Nacional de establecer parámetros generales de Buenas Prácticas para todo el país”, aunque reconoció que “tenemos un Estado con muchos recursos pero la Ciudad de Buenos Aires no da servicios públicos acordes a los impuestos que cobran”.

E diputado del Partido Obrero Gabriel Solano aseguró que “no votamos nada que sea contra el pueblo argentino; ningún proyecto de rebaja salarial y de confiscación al pueblo va a contar con nuestro apoyo”. “Este es un Código de irresponsabilidad fiscal”, añadió.

Por otro lado, el presidente del bloque Unidad Ciudadana, Carlos Tomada, reflexionó acerca de “cómo llegamos hasta acá en la Ciudad de Buenos Aires, el oficialismo gobierna este distrito desde hace diez años y desde ese momento tomaron sistemáticamente un déficit fiscal, el cual lo cubrieron con más endeudamiento” y se preguntó “¿Cuáles son las cuentas que más lugar perdieron ante el avance de la deuda? La salud y la educación pública”.

Por último, el socialista Roy Cortina, del PS, remarcó que “en general estos pactos no se cumplen o se dibujan los números, en América Latina en general se pone el foco en los números pero en otros países se pone el foco en la transparencia”.

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